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ENRIQUE LÓPEZ • ELECCIONES RECTOR 2004
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COGNITÓPOLIS
23 Abril 2004

Entre los problemas de gestión de organizaciones como las universidades, empresas de conocimiento en estado puro, quizá uno de los más importantes, es el de los equipos de dirección o gobierno en tareas de acaparadores de gran parte de la información y el conocimiento que se produce en las mismas. En su aspecto más cómico, es el caso de la ULE, ocultan datos a sus compañeros, profesores y personal de servicios, que estos pueden encontrar en Internet en dos clics de ratón. Para ellos, muy anacrónicos, la información de la entidad es poder, su poder. Esos directivos anticuados intentan acaparar todos los datos disponibles y privarán de ellos a sus “inferiores”. El resultado es que la organización acaba intelectualmente anémica y entra en crisis. Es nuestro caso.

Esto sucede en universidades todavía ancladas en la era industrial, cuando ya estamos en la era de la información, esto es, todavía acontece en organizaciones gobernadas con el esquema desfasado de la vieja fábrica, donde sólo el patrón sabe cómo hacer las cosas. Son organizaciones donde la información fluye de forma vertical, unívoca, hacia el jefe, y la información que obtiene el jefe por razones de su jerarquía se embalsa quietamente para uso propio y el de su entorno.

Sin embargo, son modos y hábitos, amén de indignos, abiertamente obsolescentes e inútiles. El buen gobierno en la era de la información nos enseña que la ventaja competitiva de un núcleo de gobierno con mucha información es irrelevante ante una organización que difunde bien y dispone de un núcleo de gobierno que 'metaboliza' correctamente todos los flujos de información. La era de la información es la era de los flujos francos de información entre nodos. No es la era del control de la información por el control, es la era de la libre circulación de la información y como contrapunto, es la era de los núcleos de gobierno capaces de organizar la 'metainformación', el valor, lo que queda después de su metabolización. En la era de la información, los núcleos de gobierno son productores netos de valor. Han dejado de ser gestores de lo por otros producido para convertirse en productores de valor. El Presidente de la Reserva Federal, Sr. Greenspan, produce valor con sus ruedas de prensa. El dispone de la misma información de la que disponen todos los agentes económicos, pero sus decisiones llevan años inyectando valor en el sistema.

El gobierno, entendido como áreas de jerarquía, méritos y galones, está dando paso al buen gobierno de la era de la información presidido por el liderazgo efectivo, el que crea valor para la organización. Y si hablamos de empresas de conocimiento en estado puro, como la que nos ocupa, todos los miembros de la Casa de Estudios tienen que formar parte de los sobrentendidos que inyectan buenos y potentes flujos de información. Si ocurre todo lo contrario, como es el caso, la universidad se estupidiza y cuartea en partículas que mútuamente se repelen.

Ninguna organización moderna, de alto coeficiente intelectual y potente valor añadido, regula sus relaciones mediante las viejas leyes de la era industrial, las del control férreo de la información y las prácticas disolventes, fragmentando el todo y creando partes y más partes. En las empresas de conocimiento, todos son socios y bien sabemos que no ha lugar para otro tipo de divertimentos. Son por su propia naturaleza altamente competitivas y su contrario, altamente colaborativas, es decir, son 'coopetitivas' (colaboración + competición). Participan en los resultados de la organización inteligente como auténticos accionistas o corresponsables, ninguna parte permanece intelectualmente ociosa y ninguna energía se desperdicia.

Por tanto, el enfrentamiento tan al uso de rectorado/decanos y directores/personal son situaciones que conviene atemperar. Ahora, en las universidades entendidas como cognitópolis (ciudades de conocimiento) la mayor parte del tiempo, el 95% del tiempo, todos somos a la vez “propietarios, directivos y empleados”, esto es, ciudadanas y ciudadanos. Por eso, en nuestra candidatura se dice
somos ULE.

El poder no depende, hace tiempo que se sabe, de acaparar información y conocimiento que tienen los demás. El poder depende de la capacidad de difusión, de la capacidad que obtiene la organización para que la información fluya libremente. El nuevo liderazgo es ejecutivo pero también intelectual y se deduce de los procesos de metainformación o de la correcta metabolización de los flujos de información. Incluso la necesidad, muy humana y nada censurable, del “sueldín extra por detentar un carguín” cambia de valor.

La falta de un flujo de información activo y multidireccional entorpece enormemente la productividad de la Universidad. La Universidad no funciona a cuerda. En los últimos tiempos, en la ULE, todos se quejan y están frustrados, porque muchos, profesores, personal de servicios y estudiantes, saben cómo hacer las cosas y ven las oportunidades de actuación; pero, en cambio, el que sabe cómo actuar no tiene el poder y el que tiene el poder no tiene ni idea, porque no puede acaparar el enorme flujo de información relevante en nuestros días. Y como quien sabe y quien manda no se relacionan, se pierden las oportunidades de desarrollo e innovación. Hay que cambiar. No se trata de gobernar a las personas sino de gobernar con las personas. Las organizaciones y sociedades más consistentes, fructíferas y prósperas responden a ese patrón. En la era de la información el buen gobierno, además, consiste en hacer un todo vital, con crecientes cotas de inteligencia colectiva espontánea a la que tanto contribuyen los flujos francos de información entre nodos. Los procesos de información entre nodos favorecen los sobreentendidos, reducen los procedimientos burocráticos, agilizando el metabolismo de las organizaciones. La creación de valor se desplaza, sube escalones. ¿Alguien dijo espabilar?



Enrique López

TERRENOS 'PAU UNIVERSIDAD'
Turbio, muy turbio



El día 15 de Abril, a través de los medios de comunicación, reclamamos al Sr. Penas que nos proporcionara planos y documentación sobre el PAU, toda la relación contractual que la gestión de dichos terrenos había generado y las razones profundas de tan singular decisión. Como no se atendía a nuestro requerimiento elaboramos el informe "Un asunto muy poco ejemplar".

Un triste precedente: solicitar información a través de los medios de comunicación es más útil que hacerlo por los cauces ordinarios. El Sr. Penas, por fin, a través de un correo-e ha contestado. Su contestación confunde más que aclara pero ha contestado. Al hilo de tal contestación se nos ocurren cuatro observaciones:

a) Felicitar al Sr. Penas
b) No tiene mandato, Sr. Penas
c) Ha equivocado su profesión
d) Nadie se irá de rositas


El documento PDF que contiene el correo-e que el Sr. Penas nos ha remitido por intermediación de su mandado, viene a confirmar, como nos temíamos, el contenido, punto por punto, del informe "
Un asunto muy poco ejemplar" del que poseemos prueba documental del primer al último dato. En cualquier caso, el reciente documento PDF, aporta algunas novedades que pasamos a comentar.

Felicitar al Sr. Penas
Nos vemos en la obligación de felicitar al Sr. Penas por descubrir el correo-e para fines de información corporativa. Es buena cosa. No debe olvidarlo.

No tiene mandato Sr. Penas
Las razones aportadas en una singular explicación, remitida suponemos que a toda la Universidad (11 - 05 - 2004), no resuelven la parte más grave de todo este asunto, la falta de legitimidad para hacer lo que se ha hecho. Ni el Sr. Penas ni ningún otro rector tiene mandato para transformar el fin docente de unos terrenos en un fin especulativo. ¿Qué procedimiento analítico utiliza el Sr. Penas para concluir que la Universidad no necesita crecer y que puede prescindir, por su cachazuda decisión, de unos terrenos, específicamente adscritos al Campus para permitir su crecimiento respetando el principio de continuidad territorial?.

Alega en el citado documento que disponía de fondos FEDER por valor de 28,8 millones de euros para construir centros pero que no tenía terreno. ¿Quiere decir el Sr. Penas que disponía de fondos para construir un edificio y que no pudo hacerlo por falta de terreno?. ¿Exactamente quiere decir que no pudo construirlo porque nadie, ninguna institución se prestaba a colaborar con la ULE para construir un centro docente?. ¿Cree el Sr. Penas que tal cosa es creíble?. ¿Lo cree de verdad?. ¿Quiere decir el Sr. Penas que el Ayuntamiento, la Diputación o la Junta de Castilla y León no querían colaborar con el Sr. Penas para liberar suelo para fines docentes?. ¿Está sugiriendo el Sr. Penas que el resto de instituciones leonesas le daban la espalda o no querían colaborar con los fines docentes de la ULE?. Sin comentarios.

Con la misma holgura y desprecio a la inteligencia de los demás, establece en dicho documento que la única alternativa posible era la compra total de todos los terrenos o iniciar un procedimiento de expropiación. De nuevo la manipulación. Ni una cosa ni otra. ¿Olvida el Sr. Penas que habla con adultos y se dirige a adultos?.

Lo más perturbador del mencionado documento es la transformación de los hechos reales en hechos imaginarios. Es de dominio público que el PAU disponía desde 1982 de 325.969 metros cuadrados adjudicados a fines docentes (de los que ya se han cempleado 55.961 para las facultades de Ecónomicas e Industriales) y que como consecuencia de las operaciones inmobiliarias del Sr. Penas antes mencionadas, dichos terrenos se han reducido a 131.347 metros cuadrados. En el documento se afirma, es el colmo, que gracias a las gestiones del Sr. Penas se consiguen 131.347 metros cuadrados. (?).

Ha equivocado su profesión
El Sr. Penas manipuló a todas las partes invocando que tenía dinero y necesitaba terrenos para construir cinco centros e instalaciones deportivas como prueba toda la documentación y el propio convenio de colaboración con el Ayuntamiento para iniciar el expediente para la recalificación de dichos terrenos. Y recordamos de nuevo que fue el Sr. Penas, él solito, que no fueron los propietarios de los terrenos, el que suscribió en nombre de la Universidad el protocolo de intenciones con el Consistorio para transformar el fin docente en otro bien distinto. Y recordamos, otra vez, que los propietarios se reúnen en el Pabellón de Gobierno de la ULE, a petición del mismísimo Rector, para sellar el acuerdo por el que se transoforma el fin docente en un fin lucrativo.

¿Qué hacemos con las ocho torres de doce plantas que se construirán en las narices de la ULE?. ¿Qué hace un Rector presionando al Ayuntamiento de León, amenazando con echar la Universidad encima del Consistorio si no permite aumentar la densidad de viviendas hasta las 16 plantas?. Con todo, y tiene gracia, tenemos que estar reconocidos al Ayuntamiento por no permitir sobrepasar las 12 alturas?.

¿Qué será de la Universidad y sus alrededores con 8 mil coches más?. El Sr. Penas equivocó su profesión. Hubiera tenido un gran futuro como especulador sin escrúpulos. Lo suyo son las promociones inmobiliarias.

Nadie se irá de rositas
Ni la ULE ni el Consistorio necesitaban recalificar dichos terrenos y extraviar el fin docente. A estas alturas todos colegimos que quien de verdad lo necesitaba era el Sr. Penas, exclusivamente el Sr. Penas, y algún día, eso esperamos, sabremos por qué. El fin de la Universitad es formar personas, instruir y generar saber. No somos promotores inmobiliarios. En la sociedad del conocimiento, precisamente, el conocimiento es el mejor activo, el más valioso.

Se dice en el mapita que forma parte del archivo PDF, que la ULE ahora es propietaria, a cambio de renunciar al fin docente de los terrenos más próximos a la ciudad, de 131.347 metros cuadrados. Si tal afirmación es cierta ¿donde están los títulos de propiedad?. ¿Se está confudiendo a los lectores, preguntamos, haciéndoles creer que el fin docente de los 131.347 metros cuadrados heredados del PGOU de 1982, pueden asimilarse a terrenos propiedad de la ULE?

¿Se dice en otro párrafo que la ULE ha ingresado por renunciar al fin docente de los terrenos restantes, 14 millones de euros?. Ahora, algo es algo, ya sabemos que están ingresados 14 millones de euros. No lo sabíamos. Otra pregunta, ¿por qué 14, y no 7 o 18 o 70 millones?. ¿Qué criterio se ha utilizado para transformar el 27% del volumen de superficie construida (1.200 viviendas) en 14 millones de euros?. ¿Dónde están los documentos y los contratos?.

Más preguntas ¿dónde están los fondos feder y a qué fin están adscritos, a qué edifico y dónde se ubicará?. ¿Es posible saberlo o es otro de los grandes misterios del equipo de gobierno que la Comunidad Universitaria no debe saber?.

Nadie se irá de rositas de este turbio asunto. Gane quien gane las presentes elecciones se tendrá que crear una Comisión de Investigación. Es del todo imprescindible. Tenemos que acabar con las complicidades, los consentimientos y los silencios. La ULE no es de unos pocos. La pagan los españoles. La transparencia es un objetivo irrenunciable. La falta de transparencia ha destruido valladares mucho más grandes y poderosos.
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HISTORIA DE UNA IMPOSTURA
Un asunto muy poco ejemplar


Historia de unos terrenos que estaban adscritos a fines educativos y que acabaron convirtiéndose, mediante un Plan Parcial impulsado por el Sr. Penas y su equipo de gobierno, en 1.198 viviendas y un centro comercial. Visto y oído. Plan Parcial con un evidente efecto guadaña sobre el futuro de la ULE y que contempla una densidad edificable de 12 alturas, a modo de barrera de hormigón sobre el Campus de Vegazana, repartidas en 8 torres.

Todo empezó hace tiempo. Exactamente cuando la ciudad de León decide apostar por su Universidad y en el Plan General de Ordenación Urbana de 18 de Junio de 1982 delimita un área de suelo urbanizable no programado de 330 mil metros cuadrados de uso principal educativo. Y de conformidad con el artículo 285 de la normativa del Plan, se establece como uso incompatible el de la vivienda, hotelero, residencial, móvil, comercial, artesanía y servicios del automóvil. Nos estamos refiriendo al PAU (Plan de Actuación Universitaria), terrenos sobre los que ya se ha construido la Facultad de Económicas y la Escuela Superior de Ingeniería Industrial, Informática y Aeronáutica.

Todos conocemos esos terrenos, los comprendidos entre las Facultades de Económicas e Industriales, el centro de salud y la vía del tren, con legítimos propietarios que de buen grado, en su día, aceptaron que sus propiedades fueran adscritas a un fin tan noble y querido por los ciudadanos de León.

No es poco terreno, tampoco es mucho, pero sí terreno suficiente para cubrir algunas de las necesidades de la Universidad, no todas pero sí algunas y entre ellas, las que invocó el Sr. Penas:
La Facultad de Ciencias de la Educación
La Escuela de Aeronaútica
La Facultad de Filosofía y Letras
La Esc. Téc. Superior de Ingenierías Agrarias
El Centro de Alto Rendimiento Deportivo
El Pabellón deportivo y pistas de atletismo

La ULE necesita terreno para responder a la demanda social y a las crecientes necesidades de infraestructura. Los requerimientos de las modernas universidades, en un entorno de competencia global y en un hábitat socio cultural como el nuestro, en nada se parecen a los de hace 25 años.

Así las cosas, el Sr. Penas, a partir de su toma de posesión, y es evidente que conociendo el expediente con detalle y la razón principal, a lo que parece, de su candidatura a Rector, desencadena una catarata de actuaciones que desembocan en la modificación del Plan General de Ordenación Urbana, mediante un Plan Parcial, pendiente de reparcelación, donde el terreno inicialmente reservado para fines educativos se convierte en 1.198 viviendas con una densidad de edificación muy considerable, en el que han desaparecido los centros y las instalaciones y ha sobrevivido, a duras penas, y hay que suponer que para salvar el expediente, la Facultad de Ciencias de la Educación.

Todos recordarán que una de las primeras actuaciones del Rector, se concretó ante el Consistorio para plantear la recalificación del PAU, de la que dieron cumplido testimonio los periódicos de aquellos días.


ORDEN CRONOLÓGICO
DE LOS ACONTECIMIENTOS


16 NOVIEMBRE DE 2000
Así las cosas, conforme al informe efectuado por el Rector, el Sr. Penas, invocando las necesidades de la Universidad y su imperiosa necesidad de construir los centros antes descritos, el Consejo Social de la Universidad reunido en el Pabellón de Gobierno acuerda solicitar al Ayuntamiento «
la ordenación y desarrollo de los terrenos docentes adscritos al PAU».

Solicitud que el Rector transforma en 40 días en la firma de un protocolo de colaboración con el Ayuntamiento, utilizando la Universidad como un bate de béisbol y anteponiendo su condición de Rector Magnífico para vencer todo tipo de resistencias.

26 DICIEMBRE DE 2000
El Ayuntamiento y la Universidad firman un protocolo de colaboración con el fin, y señalamos lo más destacado, de
«Fomentar el desarrollo de zonas urbanas próximas al Campus Universitario, mejorando sus dotaciones, así como todos aquellos aspectos que tienen que ver con la movilidad y accesibilidad al recinto universitario dado el peso que tiene el movimiento de viajeros y vehículos hacia el Campus Universitario».

El texto ya advierte que lo que ocurra con dichos terrenos no será considerado como Campus y se refiere a él, "como zonas urbanas próximas al Campus". En el protocolo no consta, como era de esperar, referencia alguna a los centros e instalaciones universitarias.

El protocolo sienta las bases para el aprovechamiento lucrativo de los terrenos adscritos a fines educativos, mediante la invocación del régimen transitorio previsto en la Ley 5/1999 en materia de vigencia de planes de ordenación urbana y de las normas subsidiarias de planeamiento municipal, en el que se dice que, pasado un tiempo y no habiéndose utilizado para el fin previsto, los propietarios tienen derecho a usar de ellos, disfrutar y disponer de los mismos, incluso con fines lucrativos.

Lo más llamativo del Protocolo es que
NO son los propietarios los que reclaman la reversión de los terrenos para su uso lucrativo, pues no están presentes en el protocolo. ¡Es el Sr. Penas, como representante de la Universidad, el que actúa como promotor inmobiliario!, para estupor general del Ayuntamiento, estimulando la aplicación del artículo 19 de la Ley mencionada de aplicación al Suelo Urbanizable no Delimitado. Es el Sr. Penas, unilateralmente, el que renuncia a los derechos que la Universidad tiene sobre los terrenos adscritos a fines docentes por mandato de los ciudadanos.

Y aún más grave, es la propia Universidad, representada y abusada por el Sr. Penas, el que invocando un mandato que de ningún modo tiene, que en ningún momento ha tenido, que no puede tener, menoscaba la confianza que en su día los ciudadanos otorgaron a la Universidad adscribiendo a fines educativos dichos terrenos.

26 JUNIO DE 2001
El Sr. Penas, como representante legal de la Universidad, convoca al resto de propietarios a una reunión en el Pabellón de Gobierno de la Universidad en el que se suscribe el siguiente acuerdo:

«Partiendo de una superficie total del sector, excluyendo la superficie del vial existente de 317.204 metros cuadrados, con parcelas propiedad de la Universidad de 74.412 metros cuadrados, se reconoce a la Universidad, siempre que el número total de viviendas netas del sector sea igual o superior a 970, un porcentaje de participación en el aprovechamiento susceptible de apropiación, del 26,5%, frente a un 73,5% del resto de los propietarios, lo que supone un incremento a favor de la universidad de 3,04%, sobre el 23,45% que le corresponde, en función de las superficies estimadas a las que se ha hecho referencia».

En este instante los representantes de la Universidad venden los derechos sobre la totalidad de los terrenos que le corresponderían a la misma, a cambio de un aprovechamiento lucrativo del 26,5% de la superficie total a construir. Mediante el acuerdo, los propietarios convienen constituirse en Junta de Propietarios y rubrican el acuerdo por parte de la Universidad, el Sr. Penas y el Sr. Placer (D. José Luis Placer Galán, Vicerrector de Planificación e Inversiones).

Los legítimos propietarios han tenido que soportar durante todo el proceso, pacientemente, cómo un recién llegado, con honores de Magnífico, retorcía el mandado de los ciudadanos autoproclamándose tenedor de derechos lucrativos.

El comportamiento del Sr. Penas se puede resumir en los siguientes términos: ¡me importa un rábano el mandato de los ciudadanos!, soy el representante legal de la Universidad y comunico a quien quiera oírlo que renuncio a los fines docentes de dichos terrenos y ordeno a) que se pague por ello, y b) que la densidad de edificación sea abundante para que se pague mucho más.

¿En qué papel está escrito que el noble propósito de los ciudadanos llevase incluido la cesión de los derechos lucrativos?. ¿Es la Universidad un promotor inmobiliario?.

¿A qué intereses puede obedecer el que la Universidad, su Rector y quien deber ser su máximo defensor,
haya hipotecado su futuro en favor de frutos urbanísticos meramente económicos?.

13 JULIO DE 2001
La Junta de Gobierno de la Universidad, sin información previa, ni documentación explícita, acuerda
«aprobar por asentimiento la solicitud de autorización al Rector para llevar a cabo las actuaciones necesarias para el desarrollo del nuevo PAU del Campus de Vegazana».

De la aprobación por asentimiento, un proceso a todas luces curioso, sin información previa y con todos los elementos de desinformación que concurren en el caso, se comunica a la Junta de Gobierno que se trata de gestiones, como muy bien dice la resolución, "para desarrollar el nuevo PAU del Campus de Vegazana", cuando el protocolo del convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y la Universidad, firmado seis meses antes, ya excluye dicha posibilidad y que no se incluye en la documentación relativa a dicho punto.

20 DICIEMBRE DE 2001
El técnico adjunto al Jefe del Servicio de Urbanismo y Patrimonio del Ayuntamiento de León afirma en informe oficial que no existe inconveniente para que el pleno municipal, previo dictamen de la comisión informativa de urbanismo, adopte acuerdo, aprobando el Proyecto de colaboración.

Se sabe que la Comisión Informativa de Urbanismo que emitió el dictamen dobló su voluntad, por tratarse de un asunto que afectaba a la Universidad, y para la que todas las instituciones, juntas y por separado, han mostrado en todo momento la máxima diligencia, a pesar de las evidentes anomalías que concurrían en el caso.

21 DICIEMBRE DE 2001
Se firma el Convenio de Colaboración entre el Ayuntamiento y la Junta de Propietarios del área I (PAU) del Plan General de Ordenación Urbana.

Lo más llamativo del Convenio de Colaboración es su primera parte, donde se citan los fines nobles del acuerdo, que no son otros que desbloquear el uso de dichos terrenos para la construcción de los centros y las instalaciones ya aludidas más arriba. Sin duda la corporación municipal de entonces, sobrepasada por la operación inmobiliaria a la que se veía forzada por presión del órgano ejecutivo de la propia Universidad, quiso dejar constancia, para que no hubiera lugar a dudas, que era ajena a dicha maquinación, con un autor intelectual, el Sr. Penas, sobrevenido en promotor inmobiliario, al frente de su equipo de gobierno.

El convenio, de todos modos, como no podía ser de otra forma, recogía lo convenido en el protocolo, en el que desaparecen los centros, y el acuerdo de la Junta de Propietarios antedicho, en el que asimismo desaparecen los centros. Dándose la paradoja, que en el mismo documento, los centros aparecen y desaparecen según en que punto del documento nos encontremos.

28 DICIEMBRE DE 2001
El día de los Santos Inocentes, el Pleno del Ayuntamiento aprueba inicialmente el expediente de modificación del Plan General de Ordenación Urbana, que afecta a la delimitación del área I (PAU o Sector Universidad) y es publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León el 18 de Marzo de 2002.

PLAN PARCIAL
El Convenio de colaboración instaba a los propietarios a convertirse en Junta de Compensación y elevar ante el Ayuntamiento el correspondiente proyecto de Actuación para la gestión urbanística del sector, de obligada tramitación según el art. 76.2 de la ley 5/1999 de 8 de abril, para poner en marcha el Plan Parcial.

En dicho plan parcial el suelo urbanizable no delimitado, sector universidad, se transforma en suelo urbanizable delimitado con las siguientes características:
PARÁMETROS URBANÍSTICOS
Uso y nivel económico dominante: residencial intensivo, nivel medio, que modifica artículos 273 y 281 del PGOU.
Capacidad vivienda: 32,599 Ha · 38 viviendas por hectárea. Capacidad vivienda sector: 1238 viviendas que modifica artículos 274 y 280 del PGOU.


Conclusiones

Lo que empezó siendo una actuación para desbloquear el uso de terrenos con fines educativos, a lo que nadie por principio puede oponerse, terrenos de los que la Universidad era en parte propietario, se convirtió en un cuatrienio, en el mandato del Sr. Penas, en un Plan Parcial que modifica el PGOU, donde para concluir está previsto construir 1.198 viviendas y un centro comercial.

Es una historia muy poco ejemplar, presidida por la manipulación de la Universidad, por parte del Sr. Penas, la impostura ante los propietarios y la quiebra del principio de confianza ante las instituciones. Asuntos muy graves y escandalosos en la forma y en el fondo.

A la Universidad se le contaba que se trataba de desbloquear la situación para construir centros y la Universidad asentía, no cabía otra actitud, dando por supuesto que se estaba procediendo de buena fe. El cuerpo académico confiaba en su Rector, aunque también es cierto, que confiaba con muy bajos indicadores de información y los disponibles, muy distorsionados como se ha visto.

Se informaba muy poco, a muy pocas personas y en un ambiente de opacidad máxima, para ocultar las verdaderas intenciones, una recalificación pura y dura de los terrenos adscritos a fines educativos, para su transustanciación en viviendas, bajo el impulso exclusivo del Sr. Penas y con el espanto y no poco arrobo de los señores propietarios y de las instituciones.

Ahora se comprende la entrega del Sr. Penas a tal asunto. Se comprende menos por qué faltó a la verdad reiteradamente, prevaliéndose de su condición de Rector, que ahora sabemos anteponía en todas sus gestiones ante las distintas instituciones.

Lo peor que le podía pasar a la ULE le ha pasado.
¿Y ahora qué?. ¿Cree el Sr. Penas que la legalidad de sus actos modifica un ápice la naturaleza indigna de su conducta?.

¿Necesitaba el barrio de San Mamés y la Palomera ocho torres de 12 alturas?, ¿Necesitaba la Universidad un muralla de hormigón en sus narices?. ¿Se podía haber hecho otra cosa, explorado otras vías?.

El Sr. Penas abusa de la confianza de la Junta de Gobierno y abusa de la confianza de las instituciones y de los ciudadanos imponiendo su condición de Rector y representante de la Universidad. Utiliza la Universidad en primera persona y cuando le conviene, como bate de béisbol, ante tirios y troyanos.

Se arroga el Sr. Penas, es lo más grave, en tenedor de derechos lucrativos, trocando un mandato bien intencionado de los ciudadanos «son terrenos adscritos a fines docentes» en un derecho de pernada, sin venir a cuento, y para fines ajenos a las necesidades de la Universidad, como se ha visto.

El rector que precedió al Sr. Penas, el Sr. Santoyo, bien entendió que la manera lícita de desbloquear dichos terrenos era ejerciendo una opción de compra a precio de mercado sobre la totalidad de los terrenos. Cosa bien distinta es involucrar a la Universidad, abusándola, en operaciones inmobiliarias ajenas a los intereses y necesidades de la ULE. El Sr. Penas ha alterado los objetivos y los medios.


El silencio del Sr. Hermida

Hemos podido averiguar que el otro candidato, el Sr. Hermida, para nuestra sorpresa, conocía la información arriba relatada y que la conocía desde hace, al menos, cuatro meses.

No acertamos a comprender la conducta del Sr. Hermida. ¿Existe complicidad?. ¿Y si no existe complicidad, por qué el silencio?. ¿Acaso es misión de un Rector convertirse en promotor inmobiliario, cercenando el futuro de la Universidad?. ¿Qué idea de Universidad tiene el Sr. Hermida?.

Mucho nos tememos que el Sr. Hermida, haciendo una inadecuada lectura del compañerismo, al rebufo de un espíritu de cuerpo mal entendido y peor digerido, ha preferido guardar silencio, y con el silencio hacer un flaco servicio a la Universidad. La Universidad es algo más que el espíritu de cuerpo y las francachelas entre colegas. La Universidad son los alumnos y sobre sus espaldas y las nuestras descansa la misión del futuro.

Le reclamamos que confirme o desmienta lo que aquí se publica, que diga la verdad, que se enfrente a la hechos y denuncie, como lo hacemos nosotros, negro sobre blanco, lo que en la columna central se expone.

¿Nos contará el Sr. Hermida una de indios, tal como tiene previsto hacerlo el Sr. Penas, en su intento por convertir una tropelía en un cuento chino, contando a quien quiera oírlo sus grandes hazañas como acarreador de euros para las arcas de la Universidad?. ¿Alguien ha visto tal montaña de euros?.


Aclaración

Lo que se ha hecho con el PAU, bajo la presión del Sr. Penas que invocaba el interés superior de la Universidad, no es lo que más convenía ni a la Universidad, ni al barrio de San Mamés-La Palomera, ni a la ciudad. Existían otras soluciones, pero no se exploraron, seguro que por ignorancia y acaso por codicia (¡12 alturas!).

El Sr. Penas ha alterado el principio de confianza que le otorgaron los ciudadanos, con efectos perversos sobre la credibilidad de la Universidad a corto, medio y largo plazo; el Sr. Penas, ha actuado en todo momento prevaliéndose de su condición de Rector y ha faltado de manera sistemática a la verdad, imponiendo soluciones con un evidente efecto guadaña sobre el futuro del Campus de Vegazana. Sabemos que el daño está hecho y que mucho dinero e inversiones se han puesto en movimiento. Que la situación esté en un punto de irreversibilidad, sin embargo, no es excusa para depurar responsabilidades.

Cuando afirmamos que el Sr. Penas podía haber ahorrado a la Universidad el bochorno de su candidatura no lo decíamos en vano. Hay que tener mucho estómago para presentarse a la reelección con semejante hoja de servicios.

La comunidad universitaria no puede perder de vista, efectuando una traslación, muy pertinente para el caso que nos ocupa, que el que fuera presidente del Bundesbank, Ernst Welteke, dimitió de su cargo por el escándalo de las invitaciones del banco Dresdner Bank. El escándalo se redujo a una invitación de cuatro noches en el lujoso hotel berlinés Adlon para él y su familia, que costeó el banco privado Dresdner Bank, con motivo de la introducción de monedas y billetes de euro en el 2002. El caso que nos ocupa es mucho más turbio. Moralmente, mucho más turbio. Las formas, el fondo, los medios y los fines, Sr. Penas, sí importan, y que usted se haya convertido en la comidilla de la ciudad, comprometiendo el prestigio de la Universidad y su futuro, no es, precisamente, por su ejemplar conducta.

Sr. Penas, deje a la Universidad en paz, déjela que siga su camino. Los que le jalean y sostienen, muy pocos, afortunadamente, tienen que saber que el tiempo de la impunidad en España hace tiempo que concluyó.

Sr. Penas, déjenos en paz. La Universidad de León no existe ni fue pensada para actuar como promotora inmobiliaria. Sr. Penas, escuche, nuestra misión es otra, léase los estatutos. Vuelva a su labor docente y procure desempeñar con profesionalidad y rigor lo que son sus obligaciones. Adiós.

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IDEAS FUERZA
La Univers. no funciona a cuerda
La crisis financiera de la ULE
¿Buen gobierno o romería?
¿Red o taifas?
Siglo XXI
El poder de los centros
Turbio, muy turbio
Un asunto muy poco ejemplar

¡Despierta ULE!
29 Abril 2004

Hubiéramos preferido no tener que escribir esta columna. Son muchos a nuestro alrededor, y los ponemos como testigos, los que han sufrido las intensas tribulaciones que nos invaden y que el caso produce.

Nos avergüenza ser los últimos en enterarnos. Nos produce un desasosiego muy extraño saber que la impostura del Sr. Penas era comidila y chascarrillo en toda la ciudad desde hace tiempo. ¿Qué está pasando en la ULE?. ¿Nadie lo conocía o se conocía y se encubría?.

Invocar el estilo académico para ocultar a su sombra todo tipo de fechorías produce sonrojo. Hemos asistido en el último cuatrienio a
conductas poco ejemplares por parte del máximo representante de la Universidad, el Sr. Penas, que ponen en peligro, exactamente, lo que se invoca, la consistencia de nuestra institución, su honorabilidad y que representan una clara amenaza para el futuro de la ULE.

Modelo de gobierno del Sr. Penas

Necesitamos Rectores consagrados al buen hacer de la Universidad y que gestionen con trasparencia los intereses generales. No necesitamos, es lo último que necesitamos, un pabellón de gobierno en faenas de oficina de promoción inmobiliaria a tiempo completo. La ULE tiene necesidades y urgencias de mucho calibre y nada justifica que asuntos que de verdad preocupan, de primer nivel, se subordinen a operaciones urbanísticas tan dañinas para los intereses de la Universidad.

Teníamos la obligación moral e intelectual de dar cuenta de lo que está ocurriendo en la ULE. Una ULE en manos de personas desalmadas, que se burlan del trabajo abnegado, poniéndolo en peligro, de los que día a día, cada cual en sus respectivas tareas, cumplen con la obligación de defender la Universidad.

Sabíamos que hacer pública la información sobre el "
asunto PAU", desvelaría las conductas impropias de un Rector, y que al hacerlo mostraríamos un lado oscuro de nuestra querida institución. Pero no hacerlo, era contribuir al encubrimiento y faltar a los deberes de transparencia que tanto defendemos.

La ULE nececesita un cambio de rumbo, necesita la modernidad como necesitamos cada uno de nosotros almorzar todos los días. La ULE necesita sobreponerse al estilo rancio y antiguo de los viejos modos, que ni son honorables ni lo parecen.

Necesitamos girar. Girar, pensar en el futuro y deshacernos del estilo arribista de candidatos que se postulan a Rector con chismes, programillas improvisados y pasteleo de cargos, sin otro norte que obtener los galones de rector para seguir hilvanando operaciones inmobiliarias.

¿Es cierto que el Sr. Hermida postula, como nos dicen, entre cafetitos, a quien quiera oírle, la conveniencia de levantar la facultades de veterinaria y educación física para trasladarlas a Villaquilambre con el propósito de liberar suelo del campus para urbanizar?.

¿Con qué mimbres vamos a defender nuestra oferta docente, enfrentarnos a los recortes, a la reconversión y planear el futuro?. ¿Con rectores entregados a sus operaciones inmobiliarias?.

¿Qué está pasando?. ¿Estamos en una Universidad?. ¿A cuento de qué tanto furor inmobiliario?. ¿Quizá porque la Comunidad Universitaria es facilmente manipulable y engañable? ¿Quo vadis universidad?.

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NOTA: La Coccinella septempunctata
(en León la llamamos sananica) es el acorazado de los coleópteros, terror de los pulgones, benefactora y amable.
ENRIQUE LÓPEZ • ELECCIONES RECTOR 2004 · tel 987 29 1742 · fax 987 29 1742
launiversidadnecesaria