< Programa - PARTE III· Enrique López - Elecciones Rector 2004 - ULE
PROGRAMA launiversidadnecesaria
ENRIQUE LÓPEZ • ELECCIONES RECTOR 2004
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Enrique López
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Somos ULE
Bitácora

PROGRAMA
Índice completo
Haz estratégico
Haz estratégico
Hacia la Universidad que queremos
1 Estabilidad del profesorado
2 Converger en el Espacio Europeo de Educación Superior. EUROPA (Estrategia hacia Un Rediseño Orientado por el Aprendizaje)
3 Incentivar la calidad de la enseñanza y apoyar la actividad docente
4 Aumentar el rendimiento académico, las condiciones de estudio y la formación integral del alumnado
5 Converger en el Espacio Europeo de Investigación. CIL (Proyecto Ciudad de la Innovación de León)
6 Recuperación de presencvia social. Proyecto Somos ULE
7 Definir el perfil y la misión de la Universidad de León
8 Mejorar la calidad de vida del profesorado, de los estudiantes y el personal de administración (una Universidad saludable)
9 Optimizar la gestión administrativa, económica y financiera
10 Reequilibrar las dotaciones y recursos entre centros, servicios, departamentos y áreas en el conjunto de la universidad
11 Política de Personal de Administración y Servicios transparente, eficaz y equilibrada
12 Fortalecer la integración de la ULE en su entorno académico y social
13 Desarrollar la comunicación interna y externa de la actividad universitaria
14 Ampliar la democracia interna, fomentar la participación no clientelar y facilitar el control del gobierno universitario


Haz estratégico

“El fruto con el que soñamos es inexorable. Tenemos que hacerlo, que producirlo, o no vendrá en la forma como lo queremos. Es muy cierto que no debemos hacerlo en forma arbitraria y sí con los materiales, con lo concreto de que disponemos y, además, con el proyecto, con el sueño por el que luchamos”.
Paolo Freire (Pedagogía de la esperanza)

La universidad que queremos es aquella que genera y difunde conocimiento a la sociedad, modelando la formación de nuestro capital humano para las profesiones en estilos y valores, que pervive en el tiempo al saber combinar la tradición y la cultura de la anticipación, donde no se acepta sin más los escenarios de lo consabido porque el suyo es el reino de la ciencia y de la razón, en donde no se ven las cosas desde un único prisma porque su prisma es el que incluye muchas perspectivas, que en lugar de amoldarse acríticamente al medio considera que es el medio lo que hay que cambiar.

Queremos una universidad integrada en el espacio europeo, pero también dentro del entorno geográfico más próximo, que consiga un equilibrio entre docencia e investigación, alcance el máximo grado de satisfacción de estudiantes y personal de la universidad y que las pautas de comportamiento sean un referente en la sociedad, tanto por los principios en que se basan sus actuaciones como en las formas con que éstas se llevan a cabo.

Una universidad que sirve mejor a la sociedad cuando no se somete al poder ni a las creencias y que es entendida como el espacio del poder de la palabra, del debate académico, de la argumentación inteligente, del triunfo y la derrota con altura, para construir confianza basada en la comunicación amplia, libre y transparente. En definitiva, una Universidad con mayúsculas.

Para ello, dado que la acción de gobierno es siempre plural y debe proyectarse la mayoría de las veces de forma transversal sobre todos los ámbitos en los que actúa y, además, teniendo en cuenta que los problemas que hoy día afectan a la gestión, a la docencia o a la investigación en nuestra universidad requieren respuestas muy variadas, en muchos campos y con niveles de profundidad muy diversos, es necesario delimitar unas líneas de acción preferente, las estrategias centrales que deberán desarrollarse con prioridad y a las que se dedicarán los esfuerzos y los recursos más importantes.

Concretamente, nuestro haz estratégico estará definido por las siguientes:


1. Estabilidad del profesorado

La nueva situación política del país permite tener confianza en que se llevará a cabo la retirada de la LOU, secundando desde la ULE el compromiso electoral del nuevo Gobierno. Mientras ello se produce, hay que reclamar la paralización de los plazos de adaptación del profesorado contratado, sin que ello impida el progreso de aquellos profesores que han conseguido la acreditación.

En cualquier caso, en indudable que la calidad de la enseñanza exige generar un clima adecuado en relación a la situación del profesorado. De ahí que durante el próximo mandato será prioritario garantizar la estabilidad de los profesores contratados y también ofrecer desde la Universidad garantías para la reconversión de las plazas en las condiciones más adecuadas y contando siempre con el acuerdo de los colectivos afectados.


2. Converger en el Espacio Europeo de Educación Superior: El Proyecto “Estrategia hacia Un Rediseño Orientado Por el Aprendizaje (EUROPA)”

La constitución del Espacio Europeo de Enseñanza Superior va a ser seguramente el cambio más importante que se va a producir en la universidad europea en los últimos cincuenta años. Se trata de un reto ilusionante en la medida en que va unido a nuevos conceptos y prácticas educativas, como la transversalidad, la participación o el fomento del pensamiento interdisciplinar y complejo. Pero, al mismo tiempo, implica enormes dificultades y riesgos. Si los cambios que se proponen no van acompañados de la financiación suficiente puede ocurrir que sólo las universidades más avanzadas, o las privadas, puedan modificar con éxito sus estructuras académicas.

En los años venideros deberemos hacer frente a la definición de las futuras titulaciones y planes de estudios adaptados a las directrices de Bolonia, y aprovechar la oportunidad que nos brindan estos cambios para ir más allá, esto es, debemos abordar eficazmente y con medidas concretas la exigencia de asumir nuevos planteamientos docentes, de renovar la relación profesor/alumno y de propiciar el cambio de mentalidad inherente a la implantación de un nuevo paradigma educativo europeo.

La educación superior debe llegar a ser más transparente en toda Europa, lo requiere el tratamiento conjunto de los problemas de aseguramiento de la calidad que se han unido estrechamente a los de reconocimiento de titulaciones y de créditos obtenidos en diferentes instituciones, cuestiones que solían impedir la internacionalización o europeización. La ULE, con la intención de validar, en el ámbito europeo, sus mecanismos de aseguramiento de la calidad, podrá solicitar su participación en el Programa de Evaluación Institucional de la Conferencia de Rectores Europeos, una evaluación destinada a validar los mecanismos de adopción de decisiones y garantía de la calidad que la Universidad utiliza.

Nuestra universidad no parte precisamente de una posición aventajada para hacer frente a la convergencia y, por ello, es perentorio abordar con urgencia su preparación para recuperar el tiempo perdido, bien haya sido por nuestras inercias o por las de otras administraciones. La convergencia requerirá experimentación, contactos internacionales y transformaciones materiales y funcionales de gran calado que deberán ser abordadas como una actuación prioritaria del nuevo gobierno universitario.

Como propuesta principal en este sentido se plantea el Proyecto “Estrategia hacia Un Rediseño Orientado Por el Aprendizaje (EUROPA)”, cuyo detalle se describirá más adelante en el apartado “Compromisos de Gobierno”.


3. Incentivar la calidad de la enseñanza y apoyar la actividad docente

Dada la gran importancia de la actividad docente en el marco de la Universidad, debe darse prioridad a las actuaciones encaminadas al fomento de la enseñanza de calidad, reflexiva y basada en la discusión, en la resolución de problemas, en la creatividad y en la capacitación para el pensamiento complejo.

Para ello, fomentaremos la innovación académica que permita el uso de los medios y recursos más modernos para mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje y la comunicación entre docentes y alumnado. Así mismo, velaremos para que haya una adecuada dotación de medios materiales y humanos con objeto de que esta actividad se desarrolle en un entorno físico adecuado, con las infra e info-estructuras adecuadas y con una ratio profesorado/estudiantes que posibilite una relación más estrecha y efectiva de lo que, en general, ha venido siendo hasta ahora.

Se debe trabajar también para lograr una mayor diversificación del mapa de titulaciones y, en el ámbito del postgrado, profundizar en el atractivo y la calidad de nuestra oferta.

No obstante, participamos de la opinión que no basta con que sea de calidad la transmisión del conocimiento, sino que debe serlo el conocimiento mismo. Por ello, se potenciará la interdisciplinariedad y la reflexión sobre la naturaleza del saber y de la propia condición humana como base de cualquier especialidad del pensamiento científico.

Además, la incorporación al nuevo marco de convergencia europea conlleva también la necesidad de acreditar nuestras titulaciones. Las normas recién promulgadas para regular la acreditación prevén, incluso, la posibilidad de suspender temporal o definitivamente una titulación si no cumple con los requisitos de calidad exigibles, lo que implica la necesidad imperiosa de poner en marcha mecanismos que garanticen de manera clara y suficiente la acreditación de nuestras titulaciones. Pero también hay que reclamar a la ANECA, responsable de los procesos de acreditación, que los criterios que utilice sean públicos y transparentes.

Una enseñanza de calidad no puede alcanzarse sin una oferta de estudios bien definida y dotada de recursos suficientes. Por esta razón, la ULE pondrá especial cuidado en actualizar y renovar su mapa de titulaciones en función de su perfil estratégico, de su utilidad social, de los recursos disponibles y de las posibles salidas laborales. Para que todo ello redunde en una enseñanza de mayor calidad, se pondrán en marcha los mecanismos de evaluación de las titulaciones y de la actividad docente a cargo tanto de agentes externos como de la propia comunidad universitaria. Para lograr dicho objetivo se establecerán incentivos y mecanismos de intervención que corrijan las posibles anomalías.

En todo caso, el objetivo de la ULE debe ir mucho más allá de asegurar la permanencia de las titulaciones: Debemos aspirar a que nuestros estudios sean reconocidos al más alto nivel tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Este esfuerzo, en el que está comprometido el prestigio de nuestra institución, deberá ir acompañado de la disposición de los medios oportunos para hacer finalmente posible dicho objetivo.


4. Aumentar el rendimiento académico, las condiciones de estudio y la formación integral del alumnado

Para esta candidatura es una preocupación permanente las condiciones y características de la enseñanza que reciben los estudiantes, así como el grado de éxito académico y laboral que se alcance durante y después de los estudios universitarios.

A fin de que los resultados académicos sean óptimos se procurará que el alumnado disfrute de las mejores condiciones de estudio y que disponga de los medios adecuados para el trabajo y la vida universitaria.

La formación universitaria no consiste sólo en el aprendizaje de habilidades profesionales; por tanto, potenciaremos la formación integral de los estudiantes, el cultivo de su responsabilidad social y su compromiso solidario. Asimismo, ofreceremos alternativas de ocio que les permitan desenvolverse como personas cultas y referencia para su propia generación.

Los estudiantes de nuestro tiempo deben ser cosmopolitas, cultos y capaces de sentirse cómodos en cualquier actividad o lugar del mundo. En consecuencia, se fomentará al máximo la movilidad estudiantil y el intercambio que les permita conocer e integrarse con otras culturas y otros espacios académicos. Además, si formamos ciudadanas y ciudadanos europeos es para que vivan Europa, para que circulen libremente por su sistema educativo, para que adquieran y aporten capital investigador y para que nuestros titulados participen del mercado laboral europeo y no sólo del local, de ahí la necesidad de formar ciudadanas y ciudadanos que “piensen globalmente para que actúen localmente”.


5. Converger en el Espacio Europeo de Investigación: El Proyecto “Ciudad de la Innovación de León (CIL)”

La capacidad para producir una investigación de alto nivel constituye uno de los elementos definitorios de una Universidad de calidad. La relevancia de los resultados científicos de la actividad investigadora, la transferencia de tecnología y la innovación son entonces metas de primera magnitud. La prioridad del gobierno universitario se centrará, pues, en facilitar las condiciones en que se lleva a cabo la actividad investigadora en nuestra Universidad.

La investigación dispondrá de recursos más abundantes, de transparencia en su gestión y, sobre todo, de mucha mayor eficacia y agilidad en la administración de los fondos y recursos. Se dará prioridad a la eliminación de los cuellos de botella que impiden la inmediata disposición de los fondos ya ingresados en la Universidad, a la eliminación de los trámites administrativos lentos o engorrosos y a la agilización en la contratación de personas o el suministro de medios materiales.

Para facilitar la administración, el encuentro interdisciplinar y la generación de sinergias, se promoverá la creación de centros o institutos de investigación y se propiciará la investigación realizada mediante colaboración o integración de grupos y, respetando siempre el principio de libertad de investigación, la Universidad fomentará al máximo la transferencia a la sociedad de los resultados de la actividad investigadora.

Tanto en el ámbito de las ciencias básicas, las técnicas, las humanidades, las sociosanitarias o las ciencias sociales, procuraremos que el personal investigador tenga en cuenta las necesidades de su entorno y, sobre todo, que los resultados de su investigación tiendan a repercutir en la mayor medida posible en la creación de riqueza, de desarrollo tecnológico, de bienestar y progreso cultural. En consecuencia, se incentivará particularmente esta transferencia, principalmente tratando de resaltar los intereses culturales, empresariales o institucionales que puedan aprovecharse de la investigación universitaria y facilitando el encuentro entre los grupos de investigación y la sociedad.

La ULE tendrá en consideración, a efectos de evaluación de la actividad investigadora, este tipo de trabajos y defenderá estos criterios en los marcos evaluadores regional y nacional. De forma particular, se propiciará que desde nuestra Universidad contribuyamos a aumentar el espíritu emprendedor, la innovación y la creatividad, que juegan un papel fundamental en el progreso de la moderna sociedad del conocimiento. En todo caso, se procurará influir en todos los ámbitos en donde haya oportunidad y sea pertinente para evitar las injustas situaciones de agravio y arbitrariedad que se están dando en algunas ocasiones en la evaluación de los méritos académicos para lograr la transparencia y objetividad de los criterios de evaluación por parte de los organismos regionales y nacionales.
A este respecto, la estrategia de cómo se materializará el apoyo a la Investigación en la ULE, esto es, cómo se dinamiza, se dignifica y materializa la actividad de transferencia y generación del conocimiento a la sociedad se presentará el Proyecto “Ciudad de la Innovación de León (CIL)”con una filosofía de ventanilla única al objeto de que ningún investigador tenga que preocuparse por cuestiones de procedimiento, con la meta estratégica de que, al final de la legislatura que ahora comenzará, y a pesar del posible“efecto umbral”, se doble el número de investigadores, más de los ahora existentes, involucrados en sus Centros o Institutos de I+D+i.


6. Recuperación de Presencia Social: El Proyecto “Somos ULE”

El 25 Aniversario de la Universidad de León debe ser una ocasión que se aproveche para reflexionar sobre el papel de la Universidad como servicio público en la sociedad del futuro y para reafirmar el peso y la presencia de nuestra institución en el seno de la sociedad.

La ULE debe desempeñar un papel de primer orden como agente de dinamización cultural, situándose en la línea de vanguardia de la cultura mediante una oferta de calidad, a la altura tanto del prestigio de la institución como de lo que la sociedad leonesa espera de ella, colaborando con su potencial de conocimiento y con su capital humano al desarrollo social y empresarial, muy especialmente en lo que se refiere a las iniciativas más innovadoras, a fin de impulsar el bienestar y el progreso de las personas y de la sociedad en su conjunto.

La Universidad debe también cultivar y fomentar los valores solidarios y el compromiso social, erigiéndose en una instancia crítica con un marcado protagonismo en los desarrollos del futuro, así como en un referente ético que contribuya eficazmente a la construcción de un porvenir mejor y más digno para todos.

Asumimos el compromiso de convertir a la ULE en un referente cultural y de progreso para su entorno social. Queremos que su presencia se haga notar continuamente en la sociedad y que sus miembros sean ciudadanos comprometidos y solidarios con la realidad y los problemas del mundo que les rodea. Queremos y vamos a procurar que nuestra universidad se consolide como uno de los grandes revulsivos de la vida cultural e intelectual de nuestro entorno metropolitano, promoviendo el uso social del conocimiento como motor del progreso y haciendo de su intrínseca vocación de universalidad un componente esencial del León en el que vivimos.

Como propuesta principal en este sentido se plantea el Proyecto “Somos ULE”, apoyándose en el desarrollo de la conocida “tarjeta inteligente”, con la voluntad de posicionar a la ULE en la sociedad en un esfuerzo conjunto de búsqueda de auténtica comunidad: docentes e investigadores, personal de administración y servicio, estudiantes actuales y antiguos alumnos, empresas y entidades que quieren trabajar en la mejora social. Sumarse al Proyecto “Somos ULE” significa, pues, compartir estos objetivos comunes de mejora del conocimiento, de conservación del patrimonio público, de activación cultural y de enriquecimiento de la calidad de vida de toda la sociedad, porque “Somos ULE” agrupa aquellos proyectos de la ULE que, por su valor social y de causa, son prioritarios para la comunidad universitaria y para la sociedad más cercana en general.


7. Definir el perfil y la misión de la Universidad de León

La ULE definirá cuanto antes su misión, es decir, el papel que, siendo compatible con sus fines principales (docencia e investigación), mejor pueda desempeñar en relación con su entorno y en función de los recursos humanos y materiales de los que dispone y con los que pueda contar en el futuro próximo.

Para el cumplimiento de su misión es preciso que la acción del gobierno universitario, en cualquiera de sus ámbitos, responda a una Reflexión Estratégica previa que contemple las condiciones en que pueda ofertarse a la sociedad el mejor tipo de servicio, a tenor de las exigencias que impone nuestra civilización del conocimiento y el proceso de desarrollo y modernización en el que está comprometida la sociedad leonesa.

Para que dicha Reflexión sea útil y efectivamente aplicada mediante un Plan Director deberá ser discutida ampliamente en todas las instancias y estamentos universitarios con la máxima participación y consenso, procurando que sus contenidos definitivos puedan ser asumidos como suyos por toda nuestra comunidad universitaria.

En todo caso, dicho Plan Director deberá plantear y dar respuesta a asuntos como la oferta docente necesaria, las características de nuestra estructura administrativa, los requerimientos de gestión de la calidad que hayan de establecerse, los procesos que haya que transformar y los impulsos específicos prioritarios para afrontar los cambios venideros con éxito.


8. Mejorar la calidad de vida del profesorado, de los estudiantes y el personal de administración (una universidad saludable)

La Universidad está siendo concebida demasiado frecuentemente como un espacio frío y neutro donde apenas gusta estar, donde llega a ser difícil sentirse cómodo y en la que, a pesar de sus amplias instalaciones y espacios disponibles, es casi imposible realizar otra actividad que no sea la puramente profesional o laboral.
Debemos garantizar que nuestra actividad se desarrolle en un entorno saludable, en un espacio universitario que mejore continuamente la calidad de vida, en el que se haga más cálida y agradable nuestra estancia diaria y en el que su humanización se contemple como una aspiración constante.

Nos comprometemos a emprender todas las acciones que sean posibles para la prevención, el fomento y la promoción de la salud entre todos los miembros de la comunidad universitaria. Utilizaremos todos nuestros instrumentos para mantener los hábitos de la dieta mediterránea en los restaurantes y comedores universitarios; fomentaremos el máximo uso de nuestras instalaciones deportivas y de recreación; y proporcionaremos espacios de encuentro, convivencia y cultura que faciliten y hagan más agradable y fácil la permanencia en nuestros centros y en nuestro campus.

Fortaleceremos los servicios orientados a mejorar la higiene, la prevención de riesgos laborales y la calidad ambiental de todo tipo y prestaremos la máxima atención a los problemas de salud laboral del personal universitario.
En particular, se considerará la igualdad como un prerrequisito de la calidad de vida y de la eficiencia profesional y se garantizará la existencia de mecanismos que eviten particularmente la desigualdad por razones de género. En este sentido, hemos de procurar fortalecer en el futuro el servicio de guardería infantil universitaria, para PDI, PAS y estudiantes.


9. Optimizar la gestión administrativa, económica y financiera

La Universidad no suele disponer de todos los recursos que serían necesarios, pero esa no es siempre la causa de la lentitud en la gestión, de los retrasos en los pagos, del bloqueo de los procesos administrativos, de la carencia de algunas infraestructuras imprescindibles o de la falta de innovación y calidad académica. Es preciso evaluar constantemente las condiciones en las que se utilizan los recursos, la idoneidad —para los objetivos de la institución— de los procesos administrativos vigentes, la adecuación entre los recursos empleados y las demandas y, sobre todo, la eficiencia con la que se utilizan. Para lograr la máxima eficiencia, la gestión económica ha de ser transparente, participada y descentralizada. Debe lograrse que todo el personal universitario sea partícipe y colabore para lograr el máximo ahorro económico.

Si bien los recursos públicos van a seguir siendo la fuente principal de financiación universitaria, la ULE debe comprometerse firmemente en la consecución de fondos privados que aumenten su capacidad financiera y le permitan mejorar aún más la gestión y la calidad del servicio; sin menoscabo, naturalmente, de la autonomía y de la libertad que deben presidir siempre la vida universitaria. De forma muy particular, se hará un esfuerzo especial para aprovechar al máximo la obtención de fondos provenientes de la Unión Europea.

Además, es necesario emprender un proceso de modernización y normalización administrativa. Queremos implantar un servicio al usuario que resuelva los problemas que se le planteen, simplificando procedimientos, agilizando tramitaciones, facilitando información, en definitiva, dando respuesta a las demandas. Asumimos como compromiso la implantación de un código de buena conducta administrativa para garantizar el respeto del derecho a una buena administración.

Igualmente, esta candidatura propone un modelo de gestión con una organización en red, descentralizada y ágil, en la que sus distintos componentes tengan capacidad decisoria en aquellas funciones que le son propias y donde se potenciará, con la dotación de los medios suficientes, la capacidad de gestión de los dos Campus, Centros, Departamentos e Institutos para el diseño y ejecución de sus propios proyectos.


10. Reequilibrar las dotaciones y recursos entre centros, servicios, departamentos y áreas en el conjunto de la universidad

El crecimiento en calidad, al que debe encaminarse desde ahora nuestra universidad, requiere que todos los recursos estén en condiciones de ser usados de forma equilibrada y ajustada a los objetivos estratégicos de calidad que se vayan estableciendo.

Procuraremos que todos los Centros y todo el personal dispongan de los medios y recursos que necesiten para desarrollar su respectiva actividad, con objeto de evitar así los desequilibrios injustificados que discriminan innecesariamente, crean agravios indeseables y provocan el desánimo.

Sin embargo, eso no puede implicar que el gobierno universitario trate por igual a los desiguales o que recurra a criterios de «café para todos». En cualquier caso, debe garantizarse que las diferencias admitidas y las prioridades que se establezcan sean adoptadas de forma racional y dialogada, al tiempo que sean perfectamente conocidas y asumidas por todos los miembros de la comunidad universitaria.

En particular, y sin perjuicio alguno para las condiciones laborales del personal universitario, se deben definir y establecer plantillas ajustadas a las necesidades reales, bien distribuidas, adecuadamente formadas y en reciclaje permanente, pues el tipo de sociedad en la que vivimos hoy día requiere un servicio administrativo flexible y con habilidades constantemente puestas al día. Y todo ello, procurando mejorar continuamente la situación y las condiciones laborales del personal.


11. Política de Personal de Administración y Servicios transparente, eficaz y equilibrada

Los cambios operados en la actividad universitaria y los que van a darse en los próximos años obligan a disponer de una plantilla de personal de administración y servicios equilibrada, eficaz y flexible, al mismo tiempo que respetuosa al máximo no sólo con los derechos laborales hoy día existentes sino con las legítimas aspiraciones de mejora de las condiciones de trabajo de todo el personal.

Orientaremos nuestro esfuerzo a disponer de una organización de personal que responda a los siguientes principios o exigencias:

Ante todo, capacidad de dar respuesta a las necesidades de servicios demandados por los estudiantes, el personal docente e investigador y la propia sociedad.

Agilidad y eficacia en las respuestas a los problemas de gestión y administración que se planteen.

Capacidad de incentivar y premiar el esfuerzo y la capacidad en el desarrollo de las funciones.

Respeto a las normas básicas del sistema de derechos y responsabilidades funcionarial y laboral universitario.

Equidad y transparencia en la selección y promoción.

Para lo cual se precisará establecer con diálogo y consenso, con precisión y con rigor los servicios necesarios, el perfil de los puestos de trabajo, los métodos de selección del personal, un sistema de detección de necesidades formativas para mantener a la plantilla al tanto de las últimas innovaciones y un mecanismo adecuado de reconocimiento de la labor desarrollada. Todo ello permitirá la elaboración y aprobación de una nueva relación de puestos de trabajo que perfeccione no sólo las condiciones materiales y funcionales de la plantilla sino también las condiciones personales de todos los trabajadores no docentes de nuestra universidad.

Las condiciones esenciales para el éxito de este proceso serán el sosiego, la negociación sin descanso con las organizaciones sindicales, su máxima transparencia y la participación directa en la toma de decisiones de todo el personal de administración y servicios.


12. Fortalecer la integración de la ULE en su entorno académico y social

Hoy día es imprescindible que la actividad académica de cualquier universidad se corresponda y se integre con la que se desarrolla en su entorno. En consecuencia, una tarea prioritaria del gobierno de nuestra universidad debe estar orientada a aumentar su internacionalización. Además, hemos de aumentar la presencia de nuestra universidad en su entorno social, en la provincia y en todos los sectores sociales, especialmente en aquellos con menores posibilidades de acceso a la vida universitaria, con el compromiso por desempeñar un papel activo en la nueva sociedad del conocimiento.

Ante la nueva economía en los albores de la "era de la información y del conocimiento" desde la ULE contribuiremos, de forma destacada, a que León se transforme en una “learning region”. Este objetivo requiere un planteamiento estratégico que le permita a la Universidad coadyuvar en mejor y mayor medida a la consolidación de León como ciudad de conocimiento, una de las grandes líneas estratégicas que la ciudad pretende desarrollar.

Por otra parte, reforzaremos nuestros lazos y actividades con las universidades latinoamericanas y europeas en condiciones que incentiven el movimiento de estudiantes, de profesores y de personal de administración y servicios, suprimiendo al máximo las trabas burocráticas y económicas que existen actualmente, para lo cual una de las estrategias será la creación de la Universidad Internacional “Picos de Europa”, cuyo detalle se describirá más adelante en el apartado “Compromisos de Gobierno”.


13. Desarrollar la comunicación interna y externa de la actividad universitaria

En la sociedad de la información y el conocimiento es indispensable que las instituciones universitarias desarrollen potentes estrategias de comunicación que faciliten el encuentro entre sus miembros, que trasladen hacia el entorno la actividad que se lleva a cabo, que ayuden a socializar sus resultados y, al mismo tiempo, que contribuyan a garantizar la transparencia y el éxito de las políticas de calidad y participación que se emprendan.

Por tanto, se deberán desarrollar estructuras organizativas de comunicación más activas y dinámicas, aumentar los medios de información disponibles y fomentar la comunicación pública de la actividad docente, investigadora y cultural universitaria.

14. Ampliar la democracia interna, fomentar la participación no clientelar y facilitar el control del gobierno universitario

El cultivo de la inteligencia y del saber requiere una organización democrática y abierta a la plural participación de todos los sectores universitarios. Esa es también la forma de hacer de la Universidad una auténtica escuela de ciudadanía responsable y solidaria. Pero no basta con establecer formalmente órganos democráticos, también es preciso estimular la co-decisión en su seno y procurar que su funcionamiento garantice que son tomadas en cuenta todas las sensibilidades y corrientes de opinión.

En particular, deberán promoverse suficientes procesos y mecanismos de control que eviten el excesivo personalismo, la concentración de poder y las prácticas clientelares por parte de los cargos académicos.

Será una tarea central del gobierno de la Universidad el establecimiento de normas y reglas que expliciten los derechos y deberes de los diferentes componentes de la comunidad universitaria y, más concretamente, se atenderá especialmente a la potenciación del e-voto, rápido y accesible, como referente básico de un nuevo modelo de gobierno electrónico transparente y participativo, para asegurar el debate colectivo y la discusión que no han tenido lugar en nuestra universidad en los últimos años.
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