PROGRAMA launiversidadnecesaria
ENRIQUE LÓPEZ • ELECCIONES RECTOR 2004
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Bitácora

PROGRAMA
Índice completo
Los fines
DOCENCIA
Los fines
Estudios de grado
Estudios oficiales de postgrado
Estudios de doctorado
Formación continua
Títulos propios
Recursos para la docencia
Personal técnico de apoyo a la docencia
Innovación e investigación en la docencia
Evaluación y garantía de calidad
Desarrollo de docencia sin distancias. Campus Virtual MiULE
Acciones instrumentales (176)
1 Propiciar un salto cualitativo en la calidad de la docencia (26)
2 Enmarcar la docencia en los procesos de convergencia europea (33)
3 Potenciar el reconocimiento de la excelencia docente del profesorado e inducir su motivación (16)
4 Mejorar los medios necesarios para facilitar el aprendizaje durante el periodo de estudios en la ULE (12)
5 Mejorar la organización docente (13)
6 Desarrollar un nuevo modelo de estudios de postgrado (13)
7 Conseguir una oferta de programas de doctorado de calidad, reconocidos a nivel nacional e internacional (4)
8 Profundizar en los mecanismos de gestión (8)
9 Favorecer la formación integral de los estudiantes (27)
10 Propiciar una formación de calidad a los estudiantes (12)
11 Fomentar la internacionalización de las enseñanzas (7)
12 Mejorar la adecuación de la oferta docente a la demanda social (5)


Los fines. Docencia


La docencia es el compromiso intergeneracional de la Universidad con la sociedad, de ahí que sea, de todas las labores que puede desempeñar un profesor universitario, la más emblemática, la que trasciende directamente y que tiene un efecto inmediato y perceptible sobre la formación de los estudiantes. Es, sin duda, el criterio de valoración más extendido en el conjunto de la sociedad para juzgar a las instituciones de educación superior. La docencia debe constituir uno de los puntos centrales de nuestras preocupaciones, pues, sin una buena docencia no hay prestigio reconocido para una institución universitaria. Y el prestigio no es sólo un galardón que honra, sino un distintivo de calidad necesario para el propio desarrollo de la Universidad. De hecho, una tarea prioritaria de la Universidad es responder adecuadamente a la confianza que en ella deposita la sociedad, impartiendo una enseñanza de calidad. El profesor universitario recibe el encargo de contribuir directamente al crecimiento intelectual de una generación que constantemente se renueva, suscitando su interés por el futuro, enriqueciéndola culturalmente y, en suma, facilitando que dicha generación comprenda y se sume a la realidad que nos toca vivir contribuyendo al disfrute y bienestar de las personas.
En este sentido, la Universidad debe ser una institución que aprende y un lugar para aprender. El estudiante ha de convertirse en el sujeto principal del proceso que le permita formarse para el aprendizaje continuo a lo largo de su vida, asumiendo un papel de agente activo en la construcción de una sociedad democrática, justa y solidaria. Esta concepción de la docencia como formación integral de profesionales y de ciudadanos es una característica que nos diferencia de otras instituciones dedicadas también a la creación y a la difusión del conocimiento. Como profesores universitarios tenemos la obligación y la ilusión de continuar en un proceso permanente de mejora de nuestra labor docente, de cumplir nuestros objetivos básicos, de difundir el conocimiento y de preparar a los estudiantes para el ejercicio de actividades profesionales. Además, también es importante preparar a nuestra juventud para ser ciudadanos libres, fomentar su criterio independiente, su capacidad de razonamiento lógico, introducirlos en el método científico y habituarlos a pensar por sí mismos.

Por tanto, la figura clave de la Educación Superior, con independencia de los procesos de adaptación a los que debamos someternos, es el buen docente universitario: el profesor que, a través del estudio, la reflexión y la actualización continua, es el responsable de la formación de nuestros estudiantes. El trabajo y la dedicación a los alumnos es lo que fundamentalmente nos da el crédito y el prestigio que tenemos como Universidad y, sin la colaboración de todos, no podremos emprender ningún proceso de cambio para adaptarnos al futuro. La labor del buen docente universitario debe ser incansablemente valorada, reconocida y enaltecida, porque es justo y porque es la base de cualquier empresa universitaria. Sin embargo, actualmente no existe ese reconocimiento y estímulo, por lo que la actividad docente de calidad se apoya fundamentalmente en la buena voluntad y dedicación de los docentes.

La ULE a lo largo de los 25 años de existencia ha protagonizado un aumento muy elevado en su oferta de titulaciones. La razón para hacer este esfuerzo de financiación por parte de la Administración y de diseño e implantación por parte de la comunidad universitaria, fue proporcionar a los potenciales estudiantes de la región la oportunidad de cursar titulaciones que hasta entonces debían estudiarse en otras Universidades, con un gran sacrificio por parte de las familias. La ULE trató de paliar el déficit secular de formación de la población leonesa, convencida de que la educación constituye el más eficaz instrumento de promoción personal, a la vez que de desarrollo y progreso de la sociedad. Nadie cuestiona que, con el esfuerzo de toda la comunidad universitaria, haya sido posible que miles de jóvenes accedan a la formación universitaria y que la región esté experimentando un fuerte desarrollo social, cultural y económico, por lo que no hay duda que la Universidad de León constituye hoy en día un referente para la sociedad leonesa.

Conseguida una generalización razonable de la educación superior, el problema a abordar ahora es diferente. Los esfuerzos deben centrarse en alcanzar mayores cotas de calidad en la educación y formación que estamos ofreciendo a nuestros alumnos. Y para ello es necesario mejorar tanto la calidad de la docencia como la de la investigación y la gestión. Éste es el reto que debemos plantearnos pues es el centro de las preocupaciones de la sociedad española y europea.

Nuestro entorno se ha hecho más amplio. Y ahora que estamos en Europa se precisa la inserción de las titulaciones que ofrece la ULE en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), por lo que nuestras titulaciones tendrán que acreditarse y homologarse con las del resto de Universidades europeas, lo que requiere que seamos capaces de ofrecer una docencia de calidad.

La Universidad de León debe proponerse ahora ser referente en el conjunto de Universidades europeas, con una política que apueste decididamente por la excelencia y la calidad, transformándose así en polo de atracción de los alumnos más motivados, cualquiera que sea su procedencia. Para ello, es preciso adelantarse a todo este proceso, e ir poniendo las bases para reformular la relación profesor/estudiante. No podemos esperar pasivamente a los cambios legislativos ni confiar en que éstos, por sí solos, produzcan la transformación profunda que reclama nuestro sistema educativo. Es urgente, en suma, prepararse para los cambios que se avecinan en la estructura de nuestras enseñanzas, como también revisar nuestros hábitos académicos para ir adecuándolos progresivamente a un sistema basado en el trabajo de los estudiantes y en la adquisición por éstos no sólo de conocimientos, sino también de capacidades y competencias.

En este nuevo proceso educativo, en que el aprendizaje es base fundamental del avance docente, el profesor debe ser consciente de su protagonismo, en la discusión, tutoría y puesta en común de conocimientos que sustituyen la mera transmisión. Aportar experiencia, enseñar a aprender, enseñar a buscar, inducir curiosidad científica, enseñar a discernir, enseñar a interpretar son valores que deben buscarse en la excelencia y sustituir a los viejos esquemas. Si estas dos perspectivas, estudiante y profesor, convergen no hay duda que la docencia eficaz, como compromiso intergeneracional de la Universidad con la sociedad estará garantizada.

En todo caso, el reto de la integración al EEES comportará en los próximos años un esfuerzo solidario de todos los sectores implicados en el proceso educativo con momentos en los que la capacidad de acertar se pondrá en juego, y el resultado tendrá repercusiones directas en los procesos de homologación y acreditación de las titulaciones de la Universidad.

La nueva concepción de títulos de grado encaminados a la adquisición continua de habilidades, destrezas y aptitudes, junto con la enseñanza orientada al aprendizaje obliga a acometer un nuevo diseño de titulaciones basado en la transparencia e intercambio de información, que facilite la movilidad nacional e internacional de los estudiantes. Al mismo tiempo la sociedad exige cada día más que la enseñanza capacite en habilidades transversales y transfiera al estudiante conceptos interdisciplinares, dejando atrás la compartimentación del sistema tradicional de disciplinas y materias.

Además, es previsible que en nuestro país, a raíz del vuelco electoral en el gobierno de la nación, se piense más en Europa y se apoye la adopción de un sistema universitario basado esencialmente en dos niveles principales: un primer nivel que capacite para el ejercicio profesional en Europa, y un segundo nivel de especialización. Todo ello comportará la reforma de los actuales planes de estudio. Asimismo, se adoptará el sistema de créditos europeos (ECTS), lo que implicará una reorganización conceptual de los sistemas educativos para adaptarse a los nuevos modelos de formación centrados en el trabajo del estudiante, de modo que el diseño de los planes de estudio y las programaciones docentes tendrán que valorar y evaluar el aprendizaje del alumno.

El mundo académico necesita adaptarse al carácter interdisciplinar de las cuestiones que plantean algunos de los grandes problemas de la sociedad actual (desarrollo sostenible, gestión de los riesgos, ...), lo que debería tenerse en cuenta a la hora de diseñar los planes de estudio superando la tendencia a la compartimentación producida, a veces, por el sistema tradicional de disciplinas.

Para afrontar estos desafíos a escala europea la ULE se debe plantear lograr unos altos niveles de calidad en la formación. Por ello, aparece la necesidad de contar con nuevos recursos económicos, que superen las actuales insuficiencias de medios, y de potenciar la innovación docente a través de nuevos métodos e instrumentos educativos. Es indudable la utilidad y la importancia de las nuevas tecnologías en la docencia, aúnque cada vez son más las voces que alertan sobre las expectativas excesivas que pueden crear, ya que el contacto humano continua siendo un factor clave para la formación integral. La tarea del profesor en este contexto de dirección y tutela de los estudiantes se revela potencialmente útil.

Igualmente, en el logro de una educación de calidad, un instrumento imprescindible es la evaluación de la calidad de las titulaciones. Esta evaluación debe ser entendida como un proceso que nos permita detectar puntos fuertes y débiles con la finalidad de dedicar los recursos disponibles para emprender acciones de mejora a partir de los resultados de dicha evaluación.

Por tanto, la ULE debe y puede satisfacer las necesidades de formación de la sociedad en su conjunto. La disminución de la docencia ordinaria, que en algunos casos pueda producirse, nos va a permitir un tratamiento diferenciado de cada tipo de demanda de formación (continua, presencial, semipresencial, compatible con el trabajo, Universidad de mayores, ...). Dicha docencia diversificada, si es convenientemente programada, puede contribuir a la mejora de la calidad docente. Además, al objeto de facilitar e impulsar la mejora de la calidad de la docencia se establecerán contratos programa con todos los centros. Estos contratos-programa, junto con los planes de calidad, tienen como objetivo mejorar la calidad de la institución, mejorar nuestra competitividad como Universidad, y conseguir las acreditaciones y homologaciones oportunas. Por lo que entendemos que deben ser consensuados con toda la comunidad y coordinados desde el gobierno de la Universidad, a la vez que procuraremos los recursos necesarios para su cumplimiento.

También pretendemos incrementar la internacionalización de nuestra docencia, potenciando un aumento significativo del número de alumnos en programas de intercambios europeos y, en especial, los denominados Sócrates-Erasmus, tanto para posibilitar la formación en el extranjero a nuestros alumnos, como para abrir nuestras puertas a estudiantes del resto de la Unión Europea, puesto que entendemos que es conveniente para nuestros alumnos el conocimiento de sistemas educativos de otros países y otras culturas, y tenemos la firme convicción de trabajar en pos de la convergencia europea.

La nueva configuración de los ciclos educativos, que derivarán de las modificaciones que se establecerán en los planes de estudio, requerirá también efectuar una oferta atractiva de master y otros cursos de postgrado, y que los contenidos que en ellos se impartan se adapten a las necesidades de formación solicitada por la sociedad.

Finalmente, cabe señalar nuestro convencimiento que cualquier reforma de este tipo fracasaría si no conllevara un proceso de motivación del profesorado atendiendo a su formación y al reconocimiento de la labor realizada, facilitándole los medios necesarios para ponerla en práctica.

Al objeto de desarrollar un Plan conjunto e independientemente de otras líneas de actuación particular y con un enfoque integral de esta problemática, desde esta candidatura se propugna el Proyecto “Estrategia hacia Un Rediseño Orientado Por el Aprendizaje (Europa)” como un modelo educativo que renueva los procesos de enseñanza-aprendizaje y garantiza la formación integral.


Estudios de grado

La ULE realiza hoy una oferta de estudios bastante completa, que abarca todos los grandes campos del saber y que permite a muchos jóvenes leoneses no tener que desplazarse fuera de la provincia para estudiar aquello que les interesa. No queremos decir con esto que se hayan agotado las posibilidades de ampliar la oferta de estudios; en absoluto eso es así. Pero, el momento presente, por razones obvias, no permite definiciones precisas.

Las propuestas que, al calor del proceso abierto a raíz de la Declaración de Bolonia, había presentado el anterior equipo director del MECyD para reformar las estructuras de los estudios universitarios oficiales (y que bien pudiera ser objeto de reconsideración con la llegada de los socialistas al gobierno de la Nación), además de sus implicaciones en cuanto a contenidos, ordenación de estudios y duración, van a tener importantes consecuencias en otro aspecto muy importante, cual es el del catálogo de títulos oficiales de grado. En efecto, dicho catálogo se va a redefinir, y si bien es cierto que no es de esperar grandes cambios con respecto al catálogo actual, también lo es que pequeños cambios pueden tener importantes repercusiones, en función del número de títulos nuevos que se incluya o del número de los que se supriman. Sea como fuere, una vez dispongamos de ese nuevo catálogo, deberemos redefinir la oferta de estudios de acuerdo con los Centros y Departamentos, tratando de que ésta sea lo más amplia posible dentro de las generosas posibilidades que permite nuestro potencial académico, garantizándose en su configuración el cumplimiento de los siguientes objetivos:

Capacitar a nuestros estudiantes para el ejercicio de una profesión.
Estar adaptados a la capacidad razonable de nuestros alumnos y no tener sobrecargas injustificadas.
Tender al desarrollo integral del alumno como persona y ciudadano.
Tener asegurada la calidad, a través de la evaluación y la acreditación.

El proceso de transformación desde las titulaciones actuales a las nuevas titulaciones plantea problemas e interrogantes que tenemos que resolver. Desde cómo llevar a cabo la reducción del número de titulaciones (pues podría reducirse sensiblemente el catálogo oficial de títulos), la necesidad o no de duplicidades, la asignación de la carga docente a los Departamentos, la distribución por Centros y Campus, o la decisión sobre las carreras actuales sólo de segundo ciclo (transformarlas a títulos de grado o posponerlas para posibles Master) hasta la asignación de créditos en la banda 180-240 ECTS. Pero, sobre todo, este proceso debemos abordarlo con un cambio muy importante de mentalidad, pues implica pensar en la titulación teniendo en cuenta el trabajo del alumno y no, basados como ahora, en el número de horas de clase del profesor.

Por otro lado, teniendo presente las promesas electorales del actual Presidente del Gobierno sobre el apoyo a las iniciativas de futuro surgidas en León, y en aras de poder superar el efecto umbral que obliga a disponer de un volumen o masa crítica significativo de recursos para poder desarrollar una empresa de la envergadura de la creación de nuevos títulos con su correspondiente dotación de medios de todo tipo, lo cual no nos ha sido dado en León en estos últimos cuatro años hasta el día después de la convocatoria de nuevas elecciones a Rector, nosotros asumimos el compromiso de iniciar el recorrido administrativo pertinente para hacer realidad la puesta en marcha, con la creación de las correspondientes Facultades, esto es, contando con las dotaciones adecuadas todas ellas a coste real tanto con recursos humanos como de edificios y equipamientos, las nuevas titulaciones siguientes:

Campus de León:
Criminología (ya avanzado por la Facultad de Derecho)
Artes Escénicas y Música
Ciencias de la Comunicación y Documentación (Sección de Documentación).
Ingeniería Biomédica
Campus del Bierzo:
Ciencias de la Comunicación y Documentación (Sección de Comunicación Audiovisual y Radio)
Enología
Ingeniería Geológica
Ingeniería Técnica en Mineralogía y Metalurgia
Turismo
Hostelería y Restauración


Estudios oficiales de postgrado

De modo similar a lo señalado para los estudios de grado, el equipo directivo del anterior MECyD también presentó la regulación de los estudios de postgrado que, de llegar a materializarse, tendrá consecuencias de gran importancia, pues supondrá un cambio radical en la concepción de los estudios superiores, pues participamos de la opinión que el prestigio de las Universidades en un futuro cercano vendrá fundamentalmente determinado por la calidad y el buen nombre de la oferta de estudios de postgrado que realice, tanto de master como de doctorado. De forma que, si bien es presumible que los estudiantes sigan recurriendo a los Centros de su entorno para realizar los estudios de grado aprovechando la circunstancia de que esa oferta podrá ser de gran amplitud en numerosas Universidades, una vez finalizados esos estudios, los que deseen proseguir sus estudios de postgrado tenderán cada vez más a desplazarse, decidiendo su destino académico en función, sobre todo, de la temática de la oferta y del prestigio de cada Universidad o, incluso, de cada Departamento, Instituto o Grupo de Investigación.

Dado que los proyectos ministeriales, por las razones apuntadas más arriba, aún no se han materializado, no estamos en condiciones de realizar excesivas precisiones en relación con este asunto, pero sí cabe dejar claro que le otorgamos una importancia estratégica para la ULE, ya que del éxito que tengamos en esta faceta dependerá nuestra posición en los ranking de Universidades por venir y, por tanto, que tengamos más y mejores estudiantes en este tramo.

También pensamos que en la oferta que finalmente hayamos de realizar, deberemos tener en cuenta cuáles son nuestras propias capacidades, esto es, en qué temáticas podemos realizar aportaciones de buen nivel, huyendo de mimetismos estériles, pues, copiar ofertas que otras Universidades realizan a buen nivel y para las que nuestra capacidad es reducida, podría ser ventajoso a corto plazo, pero tarde o temprano nos “pasaría factura” en forma de comparaciones negativas, salvo que dotáramos a nuestra propuesta de especificidad y valor significativos.


Estudios de doctorado

Dentro del conjunto de estudios oficiales de postgrado, creemos que la oferta de doctorado merece un análisis diferenciado. A pesar del esfuerzo de sus Departamentos, la oferta de la ULE se caracteriza, hoy por hoy, por la escasez de matrículas. Nuestra candidatura está, sin embargo, convencida de que ésta es un área en la que conviene trabajar con intensidad, por medio de la definición de una política específica que corrija los defectos que han llevado a la inadecuada valoración de los programas existentes y que avale y promueva los mecanismos adecuados de potenciación de los estudios de doctorado.

Este compromiso debe materializarse en una mejora en el funcionamiento de los servicios, en la atención y apoyo administrativo y de información a los estudiantes y la mejora de los programas de doctorado propiamente dichos. Para ello promoveremos actuaciones encaminadas a lograr tanto una mayor dotación y mejor formación del personal de administración y servicios relacionado con estas enseñanzas, como una mayor atención en la elaboración de estos programas, facilitando apoyo financiero, si fuera preciso, en aquellos casos en que la orientación de estos estudios así lo aconsejaran. Así mismo, consideramos importante el estímulo conducente a la oferta y consolidación de programas de doctorado de calidad, fomentando su carácter interdepartamental, incluso interuniversitario e interdisciplinar, así como la promoción de programas de doctorado amplios que permitan una apertura y la colaboración con los agentes sociales más activos (organizaciones, empresas e instituciones).

Con todo, esta candidatura entiende que deberá dirigirse una acción especial hacia Iberoamérica, donde a la vista de las necesidades formativas en doctorado y tercer ciclo, y los vínculos de cooperación ya iniciados, la labor de la ULE puede ser de gran importancia y de una fuerte repercusión y proyección social.


Formación continua

En multitud de reuniones de organismos europeos se está hablando ya de un tema preocupante: la “caducidad de los títulos”. Es decir, que lo que se aprendió en una carrera sirvió durante un tiempo, pero ya no sirve y hay que volver a la Universidad para actualizarse. Por tanto, se impone la idea de que la Universidad tiene que dejar de ser la institución a donde se va una vez para hacer una carrera para ser, cada vez más, el lugar al que se acude a lo largo de toda la vida.

Nuestra candidatura percibe la formación permanente con un alto interés, a pesar de que hasta el momento en nuestras latitudes no se ha tenido en consideración cuando se piensa en términos de confluencia europea. Sin embargo, es un aspecto importante como avalan todos los diagnósticos realizados acerca de las necesidades de formación superior que ponen claramente de manifiesto que, junto con una oferta de títulos básicos de alto contenido fundamental y especialización limitada, en el futuro será imprescindible que los profesionales vuelvan una y otra vez a la Universidad, a reciclarse y a actualizar conocimientos. Ello es debido a que las necesidades sociales de formación superior varían a gran velocidad en los aspectos más accesorios o coyunturales, lo que conlleva un esfuerzo permanente de actualización, de ahí que a su vez , por su propia naturaleza, este tipo de oferta deba ser muy flexible, esto es, modificable o sustituible con facilidad.

Como “formación continua” pueden considerarse alguno de los que próximamente entren dentro de la categoría de “Másters” oficiales, otros de los que hasta ahora hemos venido denominando másters (no oficiales), impartidos como títulos propios a iniciativa de Departamentos o Institutos o, incluso, en colaboración con otras entidades, cursos de formación específicos resultado de acuerdos con empresas o entidades públicas. De hecho, se trata de una de las vías que más pueden facilitar la tan deseada mayor relación entre la Universidad y el mundo de la empresa, pudiendo desarrollarse ofertas formativas de Universidad corporativa para determinados clusters de conocimiento (biotecnología, agroalimentación,…) o grandes empresas.

Los integrantes de esta candidatura entendemos que la contribución de la ULE en este terreno se podría clasificar en la actualidad de anecdótica y la impresión es que nuestra Universidad se mantiene al margen de un campo profesional cada vez más importante y necesario. Es, por tanto, una obligación de la ULE debatir la creación de una nueva oferta docente de formación continua, intensificando significativamente la ya existente y haciéndola tan general como la sociedad considere necesario:

a) Por responsabilidad social, pues es una actividad formativa esencial para el progreso de nuestra sociedad y su adaptación a las nuevas necesidades de capacitación profesional.
b) Por interés para nuestra propia Universidad, pues puede dar lugar a un aumento importante de la captación de recursos, así como de su prestigio e incidencia social.

En consecuencia, esta candidatura trabajará para apoyar y fomentar el desarrollo de este tipo de ofertas formativas, promoviendo el establecimiento de convenios con entidades públicas y privadas, nacionales, europeas o iberoamericanas. Incluso, conviene tener presente que la formación continua debe abrirse no sólo a los postgraduados sino también al propio personal de la Universidad y a la sociedad.
Uno de los instrumentos que prevé la actual legislación a tal fin son los Institutos Universitarios de Investigación, en los cuales puede impartirse también formación de postgrado. Pues bien, es propósito de nuestra candidatura fomentar y apoyar, junto a las propuestas de claro corte investigador, la creación de nuevos Institutos Universitarios multidisciplinares humanistas, de interés social, científico-tecnológico y de innovación docente.


Títulos propios

Como se ha señalado en el apartado anterior, algunas de las modalidades de formación continua corresponden a lo que, con propiedad, se denominan “Títulos propios”, si bien no todos los títulos propios constituyen oferta de formación de este tipo. También sirven los títulos propios para atender las necesidades formativas de determinados grupos sociales (Universidad para mayores) y hasta para la cobertura de necesidades formativas generales no encauzadas a través de titulaciones homologadas.

A juicio de esta candidatura, la experiencia adquirida durante los últimos años debería ser aprovechada para la formulación de una Política integral de Títulos Propios, que debería cubrir los objetivos siguientes:

a) Ampliación de la oferta actual y atenuación de los desequilibrios existentes en la contribución de los diferentes campos y áreas del conocimiento representados en la ULE a esta forma de actividad docente.
b) Inspiración en los principios de oportunidad y competencia, de forma que la ULE no deje sin cubrir a través de su oferta áreas en las que se encuentra especialmente capacitadas dejando libre el espacio para la intervención de entidades ajenas (incluso con nuestro profesorado universitario).
c) Realización de estudios prospectivos que permitan el diseño de ofertas con el mayor interés social posible.
d) Adopción de medidas que permitan la diversificación de los estímulos para aumentar la participación del personal docente de nuestra Universidad en este tipo de docencia, sin que ello comporte un detrimento en la dedicación personal de los docentes a la oferta reglada.
e) Instauración de procedimientos de evaluación interna y externa por personal cualificado que permitan asegurar la calidad de la oferta realizada, facilitando de esta forma prestar un mejor servicio a la sociedad e, igualmente, elevar el prestigio de nuestra Universidad.
f) Aprovechamiento de las oportunidades que brinda la normativa autonómica de Castilla y León, para la organización e impartición de títulos propios reconocidos por la Comunidad Autónoma.


Recursos para la docencia

Los recursos con que cuentan los Departamentos de la ULE para atender la docencia que tienen encomendada son muy escasos, tanto los que tienen como destino sufragar el normal funcionamiento docente (gasto corriente no salarial de actividades docentes), como el destinado a la adquisición de infraestructuras docentes.

En lo que a dotaciones para gastos docentes de funcionamiento, los integrantes de esta candidatura creemos que, cuando menos, esos gastos debieran duplicarse, razón por la que nos proponemos un incremento lineal del 30% como objetivo para incluir en los presupuestos para el año 2005 y siguientes.

En lo referente a inversiones en infraestructuras la situación es igualmente de penuria económica. La ULE presenta en la actualidad importantes déficits en la dotación de las infraestructuras docentes, déficits que tienen un origen histórico, pero que se han visto acentuados por la reforma de los Planes de Estudios que tuvo lugar durante la pasada década. En efecto, sobre el papel, uno de los elementos más relevantes de la reforma era el de incrementar la componente práctica de los estudios universitarios, algo que no se ha visto correspondido con inversiones en este campo. Se trata de un aspecto, además, puesto de manifiesto por los agentes generadores de empleo, quienes demandan que la enseñanza universitaria presente una componente práctica mayor, lo que obliga a una dotación más intensa y adecuada de los laboratorios y seminarios universitarios. Por otra parte, la progresiva introducción de herramientas informáticas y telemáticas en todos los niveles de la enseñanza constituye una necesidad imperiosa, pues es a través de su manejo como se llega a acceder a procedimientos de trabajo, información y metodologías de gran actualidad. El anterior equipo de gobierno de la ULE trató de responder a esa demanda procediendo, con extrema escasez, a la dotación de una de denominadas “aulas de informática” en cada Centro, cuando lo que en realidad se precisa es que todas las aulas de los Centros sean “aulas con informática”.

Creemos que las referidas dotaciones no fueron suficientes para hacer frente a las necesidades reales, por lo que debemos seguir haciendo un esfuerzo en ese campo. Pero además existe un tipo de demanda que no ha podido ser atendida convenientemente: la ULE, salvo contadas excepciones, no da facilidades para la realización de tareas académicas mediante el uso de herramientas informáticas fuera del horario lectivo. Así, lo que anteriormente se resolvía (y se debe seguir resolviendo) mediante la utilización de las salas de lectura y consulta de las bibliotecas, hoy requiere facilitar y ampliar la disponibilidad de salas con acceso a la red vía tecnologías Wi-Fi o Wi-Max, con suficiente ancho de banda y registros eléctricos para cargar los ordenadores portátiles.

Abordar adecuadamente lo anterior exige partir de una evaluación precisa de los recursos materiales disponibles para la docencia, promoviendo la obtención de las dotaciones adecuadas de infraestructura y personal técnico para que todas las titulaciones puedan desarrollarse en las mejores condiciones. A su vez, conviene articular un procedimiento estable que permita la dotación de esos recursos en función de los proyectos docentes departamentales e interdepartamentales.
Estos son, a juicio de nuestra candidatura, los postulados que deben inspirar principalmente la política de mejora de las infraestructuras docentes que estamos empeñados en impulsar mediante ayudas dirigidas tanto al profesorado como a los Centros y Departamentos. Esta política deberá incluir, además, un capítulo específico para la financiación de proyectos de actualización e innovación docente, de modo similar a como en la actualidad se realiza la financiación de proyectos de investigación.


Personal técnico de apoyo a la docencia

Si la carencia recursos de carácter material es significativa en nuestra Universidad, quizá de mayor importancia y de efectos más perniciosos son los déficits que arrastra en lo que se refiere a personal técnico de apoyo a la docencia.

En realidad las necesidades en este ámbito son paralelas a las que existen en técnicos de apoyo a la investigación, y como bien sabemos se trata de una carencia que hace que nuestra Universidad cuente con una de las peores ratio PAS/Profesorado de las Universidades públicas europeas.

Puede parecer una cifra alta, pero creemos que las necesidades mínimas de este tipo de personal que debieran cubrirse en los próximos cuatro años son de unos 50 nuevos puestos con esta finalidad. Es, por ello, propósito de esta candidatura negociar con la Junta de Castilla y León el mecanismo que nos permita contar con ese personal al finalizar el próximo periodo de gobierno. Por supuesto, no debemos descartar variaciones al alza o a la baja de esa cifra si en el curso de la elaboración de la plantilla teórica del PAS se modificase la estimación de las necesidades.
Queremos remarcar que se trata para nosotros de un aspecto sustancial, dada la importancia que desde esta candidatura se otorga a que la docencia sea impartida del modo y la forma más adecuados posible.


Innovación e investigación en la docencia

Entendemos que la innovación docente está íntimamente relacionada con la investigación docente y, por tanto, que el concepto de innovación remite a la necesaria búsqueda de métodos, técnicas y enfoques nuevos en la enseñanza que ayuden a mejorarla, facilitando la tarea del alumno y la labor del profesor. De esta forma, los sistemas tradicionales de enseñanza deben ser progresivamente complementados y, en algún caso, sustituidos por una atención personalizada, pudiéndose compaginar también el método de enseñanza basado en la impartición de conocimientos mediante la clase magistral con el seguimiento personalizado del proceso de aprendizaje y toma en consideración, no sólo de los aspectos cognoscitivos, sino también de las habilidades y destrezas.

Además, la docencia debe insistir en los aspectos prácticos en todos los ciclos. Por eso, debemos mejorar las prácticas (de laboratorio, de campo, de empresa, ...) e integrarlas más con la docencia teórica, pero también estimular todas las iniciativas destinadas a que los estudiantes adopten una actitud dirigida a la autoformación bajo el asesoramiento de tutorías.

Desde esta candidatura promoveremos iniciativas dirigidas a lograr una mayor implicación del profesorado en tareas de innovación e investigación docentes. Pero, una vez más, reconocemos que, salvo esforzados y meritorios intentos individuales, pocas veces reconocidos, el profesorado no puede innovar ni investigar sin medios, haciéndose necesario establecer un Plan de necesidades en materia de dotaciones docentes, especialmente práctica, en sus diversas modalidades y estimular, mediante ayudas y convocatorias de Proyectos, la innovación y la investigación docente. Se trata, en esencia, de impulsar una política propia de innovación e investigación en la docencia con criterios de calidad al objeto de difundir el saber como estrategia genérica de promoción del conocimiento y la cultura.


Evaluación y garantía de calidad

En los últimos años se ha implantado en la Universidad española lo que se ha dado en denominar la “cultura de calidad”, partiendo de la evaluación de la enseñanza que se imparte, con el objetivo de mejorar y alcanzar las máximas cotas de eficacia y excelencia, e implicando en ella de una forma activa a toda la comunidad universitaria.

La evaluación ha sido, pues, el proceso clave en el que nos hemos centrado hasta ahora, pretendiéndose con ella analizar el desarrollo de las distintas titulaciones de la Universidad, a fin de mejorar la estructura científico-docente de los planes de estudio, adecuar óptimamente las plantillas de personal docente e investigador y personal de administración y servicios y elaborar estrategias de mejoras didácticas, organizativas o de infraestructuras que aumenten su rendimiento formativo.

Pues bien, de “evaluar para mejorar” hemos pasado a “evaluar para acreditarse”, debiendo cumplirse para esto último ciertos estándares europeos de calidad que en el momento actual difícilmente se cumplen en todas nuestras titulaciones. Y de evaluar a toda la actividad en la Universidad nos hemos centrado, últimamente, en evaluar a nuestros títulos y a nuestros profesores.

Considerando el estado actual de la cuestión, también la política de evaluación institucional de la ULE precisa un cierto rediseño. Especialmente de cara a los nuevos procesos de certificación, homologación y acreditación.

Por todo ello, proponemos seguir mejorando los procesos de evaluación del profesorado, complementando el procedimiento de la realización de encuestas por el alumnado con otros informes encaminados a ayudar al profesorado en la mejora de su calidad y el progreso en su carrera docente, así como poner en marcha un Plan de evaluación y acreditación que nos permita abordar titulaciones aún no evaluadas, así como incentivar que aquellas ya evaluadas internamente concurran a procesos de acreditación nacionales.


Desarrollo de docencia sin distancias: el Campus Virtual MiUle

Estamos convencidos de que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC’s) aplicadas a la docencia van a conducir, no sólo a la progresiva desaparición de las actuales restricciones de espacio y tiempo en la enseñanza, sino a la adopción de un modelo de aprendizaje más centrado en el estudiante. Además, difícilmente puede estarse al margen de uno de los factores que, con mayor probabilidad, influya más en el cambio de las Universidades durante los próximos años, tanto en la mejora de la calidad como en la capacidad de atraer alumnos, o en la propia estructura de la prestación del servicio de la educación superior. Y esta candidatura tiene el pleno convencimiento de que los instrumentos que permitirá vertebrar a la nueva docencia virtual serán “el Campus Virtual MiUle y el proyecto de Escritorio Virtual (EscriVir-ULE)”, desarrollados bajo plataformas de software no propietario (código abierto), proyectos de alto interés estratégico como eje catalizador de la política de introducción de las TIC’s en la docencia, así como la impartición de enseñanzas y tutorías a través del mismo, permitiendo a la ULE alcanzar el deseable triple objetivo que a continuación se señala:

a) Ampliación de la oferta docente, tanto en las asignaturas troncales, como en las obligatorias, optativas y en los créditos de libre elección, área esta última en la que la actual oferta resulta extremadamente limitada.
b) Enriquecimiento de la oferta mediante la integración de redes universitarias internacionales de intercambio de este tipo de productos, con las posibilidades que abren de acceso a contenidos, metodologías y niveles académicos diferentes de los que la ULE puede ofrecer en la actualidad con sus propios recursos. Esta oferta conlleva, igualmente, la posibilidad de promover la utilización de diferentes lenguas vehiculares en la enseñanza promocionada por nuestra Universidad.
c) Mayor penetración social de la ULE. La oferta de titulaciones permitirá acceder a un tipo de alumnado que por su condición laboral o actividad profesional no tiene la posibilidad de acceder a la clásica docencia de tipo presencial. En esta categoría se incluyen aquellos grupos de profesionales interesados en adquirir una formación superior o en complementar la que ya tienen. Este alumnado, atípico en la actualidad, va a representar, a corto y medio plazo, un porcentaje creciente conforme disminuya la incorporación de nuevos universitarios procedentes de niveles educativos preuniversitarios.

Evidentemente, un proyecto de esta naturaleza requiere importantes dotaciones económicas, por lo que los integrantes de esta candidatura, convencidos del interés de los Proyectos MiUle y EscriVir-ULE, trataremos que, efectivamente, reciba los recursos precisos para un intenso desarrollo de los mismos.



Acciones instrumentales

Finalmente, como Plan de actuación en lo
que se refiere a docencia proponemos,
a modo de resumen, los siguientes objetivos
y acciones instrumentales:


Propiciar un salto cualitativo en la calidad de la docencia

1. Puesta en marcha de un Plan Propio de Innovación Docente “EUROPA”, a fin de favorecer la mejora de la calidad de la docencia y el cambio de mentalidad que representa el sistema de Bolonia.

2. Organizar, como parte de este Plan, acciones formativas con carácter periódico, acercándolas a los distintos Centros, a fin de poner a disposición del profesorado el apoyo suficiente para llevar a cabo la actualización de los métodos docentes.

3. Dar un nuevo y definitivo impulso a la incorporación de las nuevas tecnologías a la práctica docente.

4. Creación de un centro virtual de recursos docentes Proyecto “EscriVir-ULE (Escritorio Virtual ULE).”

5. Fomentar la relación entre profesor y estudiantes también en la red, mediante la utilización de las posibilidades de ésta para la realización de tutorías, incorporación de materiales docentes, supervisión de trabajos, etc.

6. Fijar, con la idea de conocer y difundir otras experiencias y metodologías, un plan de incentivos para que los Departamentos inviten a profesores extranjeros a realizar estancias con finalidad docente en nuestra Universidad, al tiempo que favorezcan la salida al extranjero, con la misma finalidad, de nuestros propios profesores.

7. Mejorar significativamente las tasas de éxito académico y el ajuste entre el período medio de finalización de los estudios y el número de años previstos en el plan correspondiente.

8. Incrementar el impulso a la dimensión práctica de las enseñanzas y a las prácticas externas.

9. Impulsar la preparación de los estudiantes en lenguas extranjeras mediante la potenciación del Diploma del Instituto de Idiomas y el apoyo, cuando proceda, a las iniciativas de impartición de enseñanzas en otras lenguas.

10. Poner en marcha un Centro de apoyo al profesorado para la preparación de material docente de calidad.

11. Establecer un Plan Plurianual para la dotación de equipamiento de laboratorios docentes, que tendrá en cuenta la renovación y amortización de los equipos.

12. Impulsar el uso de Internet en la oferta de formación de la ULE.

13. Desarrollar acciones de formación para el profesorado para el uso de plataformas de apoyo a la docencia presencial.

14. Dotar de soporte técnico y pedagógico para la elaboración de material docente en red.

15. Incentivar la preparación de material docente de calidad y su divulgación a través de medios audiovisuales, y el desarrollo de clases virtuales como apoyo a la docencia presencial.

16. Disminuir el Tamaño Medio de Grupo de forma progresiva hasta situarse con niveles homologables con Universidades europeas de prestigio.

17. Habilitar espacios y dotar con los medios humanos y materiales necesarios la implantación de metodologías activas de enseñanza.

18. Incluir en el Plan de Ordenación Docente la valoración en créditos por producción de material docente.

19. Asignar los recursos financieros necesarios para que los centros y titulaciones puedan obtener las acreditaciones y homologaciones pertinentes.

20. Generalizar el uso de las TIC’s en el proceso docente, desarrollando el “Campus Virtual MiUle”, impulsando iniciativas de docencia semipresencial y no presencial.

21. Impulsar la realización de programas de calidad, de los programas de doctorado y postgrado para su acreditación, así como potenciar la firma de acuerdos para ofertar programas de doctorado interdepartamentales, interuniversitarios e internacionales.

22. Disponer de los medios necesarios para que los Programas de Doctorado alcancen menciones de calidad.

23. Establecer una programación para la acreditación de las titulaciones y de los programas de doctorado en el marco de la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación) y de otras agencias de evaluación.

24. Apoyar que nuestras titulaciones concurran a sistemas de evaluación internacional, como por ejemplo el SECAI (Servicio Internacional de Evaluación de la Calidad Académica), a través de Columbus, que avalen nuestras titulaciones para estar en disposición de obtener las acreditaciones y homologaciones por parte del sistema universitario español y para ser equiparables con las Universidades europeas.

25. Impulsar la participación de la Universidad en los programas y redes europeas de docencia.

26. Implantar un sistema de “carta de servicios” por asignatura que contenga los compromisos de los profesores de la asignatura, los indicadores de calidad y el sistema para presentar observaciones y sugerencias. En una primera fase se establecerá un Plan Piloto y, según su resultado, se generalizará si procede. (como ejemplo, véase http://sicodinet.unileon.es).


Enmarcar la docencia en los procesos de convergencia europea

1. Impulsar el proceso de armonización europea de todas las titulaciones de la ULE y establecer un procedimiento ágil y eficaz para mantener a la comunidad universitaria informada del desarrollo del proceso.

2. Establecer criterios objetivos para la valoración real del concepto de crédito “European Credit Transfer System” (ECTS).

3. Poner en marcha los procedimientos administrativos necesarios para emitir junto al título oficial el suplemento europeo.

4. Reconocer e incentivar la labor docente adicional que efectúen los profesores en todo el proceso de adaptación al EEES.

5. Impulsar, de una manera crítica y constructiva, la adecuación de la estructura de los estudios al esquema de Bolonia, garantizando el respeto a los activos académicos de la Universidad y propiciando un clima de entendimiento y colaboración en la comunidad universitaria.

6. Estudiar la nueva oferta de titulaciones, de grado y postgrado de la Universidad para que, basándose en la calidad, pueda competir en el EEES y convertirse en un punto de referencia para profesores y estudiantes nacionales e internacionales.

7. Definir la metodología para la concreción y modificación del mapa de titulaciones de grado y postgrado (master y doctorado), y diseñar un primer mapa de titulaciones de la ULE con la oferta docente en el EEES, adaptando asimismo, las titulaciones al sistema de créditos europeos.

8. Analizar e impulsar el proceso de innovación docente que requiere la integración universitaria europea: metodología docente y de estudio, actividades no presenciales, tutorías, nuevas tecnologías, papel de las bibliotecas universitarias, prácticas en empresas,…

9. Estudiar y promover formas de evaluación de la docencia que, en la perspectiva del crédito europeo, tengan en cuenta no sólo la impartición de clases sino también todos los aspectos de la tarea docente: tutorías, actividades académicamente dirigidas, elaboración de material, diseño e implantación de asignaturas nuevas, tareas de coordinación, proyectos de innovación educativa, opinión de los estudiantes,…

10. Establecer un calendario para el diseño del mapa de titulaciones de la ULE (2004-2010).

11. Implantar, de forma paulatina y progresiva, los créditos europeos ECTS en todas las titulaciones en los próximos cuatro años, de acuerdo con la normativa española y europea.

12. Comenzar en el curso 2005-2006 la implantación de alguna de las titulaciones seleccionadas por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) en la convocatoria de Convergencia Europea.

13. Poner en marcha en el curso de 2005-2006 un proyecto piloto de aplicación de créditos ECTS en algunas de las titulaciones de la ULE seleccionadas por la ANECA en la convocatoria de Convergencia Europea.

14. Apoyar la participación de la Universidad en las redes de estudio y diseño de nuevos títulos, creando grupos de expertos, uno por macro-área, para el seguimiento y elaboración de propuestas.

15. Participar en las convocatorias nacionales e internacionales relacionadas con la convergencia europea.

16. Analizar las conclusiones que se vayan obteniendo en las reuniones sectoriales que se realizan de las titulaciones a nivel de todas las Universidades españolas.

17. Apoyar económicamente a cada centro en la pertenencia a grupos ANECA de estudio de nuevas titulaciones de grado y postgrado.

18. Apoyar e impulsar las modificaciones de los actuales planes de estudio, tanto en el grado como en el postgrado, en el marco de la convergencia europea, y de acuerdo con las nuevas necesidades educativas de los egresados.

19. Ofertar, tras un análisis de oportunidad y una vez modificados los planes de estudios, titulaciones mixtas en consonancia con lo que se derive del EEES.

20. Promover que al menos cinco titulaciones de nuestra Universidad emitan de aquí a cuatro años títulos conjuntos con otras Universidades europeas de prestigio, permitiendo que los estudiantes obtengan a la vez, mediante acuerdos concretos de reconocimiento mutuo de estudios y tras un período de estancia en la otra Universidad, el título de la Universidad de León y el de la Universidad europea de la que se trate.

21. Potenciar la puesta en marcha de programas de doctorado multidisciplinares e interuniversitarios.

22. Fomentar y apoyar la participación de nuestras titulaciones en las convocatorias para el diseño de planes de estudios y títulos de grado adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior.

23. Diseñar una oferta coherente de máster y postgrado para la adaptación al EEES y a las demandas de formación en el mercado laboral.

24. Implantar todas las titulaciones oficiales de Máster relacionadas con los actuales estudios de la ULE.

25. Establecer acuerdos con Universidades Europeas para impartir de forma conjunta Máster Internacionales, utilizando marcos europeos como el programa “Erasmus Mundus”.

26. Apoyar activamente la puesta en marcha de estudios y experiencias para el diseño de másters oficiales.

27. Promover la participación de la ULE en la creación de másters europeos.

28. Reclamar el apoyo con medidas concretas a la implantación efectiva de las experiencias piloto del ECTS que pueda convocar la Junta de Castilla y León.

29. Activar un plan de apoyo a las iniciativas de difusión y formación en materia de convergencia europea dirigido a todos los sectores de la comunidad universitaria.

30. Poner en marcha un plan de ayudas que permita que los estudiantes con menores recursos puedan participar efectivamente en estos programas conjuntos, facilitándoles en mayor medida los medios para realizar su período de estancia en otras Universidades.

31. Perfeccionar la movilidad internacional de los estudiantes, tanto en el flujo de salida como en el de recepción, a través de los distintos programas de movilidad y, muy en especial, el Programa Sócrates/Erasmus.

32. Apoyar las iniciativas de doctorados conjuntos con Universidades europeas en régimen de cotutela de tesis doctorales.

33. Impulsar que la totalidad de nuestras titulaciones elaboren su correspondiente Guía Docente ECTS, obteniendo así la Mención ECTS de la Unión Europea para nuestra Universidad.


Potenciar el reconocimiento de la excelencia docente del profesorado e inducir su motivación

1. Elaborar los criterios de valoración de la excelencia docente a través de un Libro Blanco encargado a un grupo de expertos universitarios.

2. Potenciar la puesta en práctica de programas de innovación docente.

3. Apoyar y favorecer el cumplimiento de los objetivos del profesorado en relación con la docencia con vistas a la evaluación del complemento autonómico.

4. Incentivar la formación continua del profesorado y los proyectos de innovación pedagógica, en particular, los enmarcados en el proceso de convergencia al EEES, primando el aprendizaje sobre la enseñanza.

5. Mantener e impulsar los programas de formación del profesorado, que permitan que, en los próximos cuatro años, todo el profesorado haya tenido la posibilidad de adaptarse al nuevo sistema educativo.

6. Fomentar entre el profesorado la coordinación de contenidos de las asignaturas, establecer la figura de coordinador pedagógico de curso, ciclo y titulación, e impulsar la cultura de trabajo en equipo en la actividad docente, promoviendo grupos o personas de excelencia en la docencia.

7. Crear un premio anual de reconocimiento de la actividad docente.

8. Asegurar que las nuevas contrataciones de profesorado se realicen antes del inicio del curso.

9. Establecer un sistema de años sabáticos, haciéndose cargo la ULE de la sustitución del profesor, para realizar labores de Docencia e Investigación en otras Universidades.

10. Establecer un sistema de licencias por investigación, para facilitar que los profesores puedan conseguir la acreditación.

11. Introducir el portafolio docente como instrumento de formación y seguimiento de la actividad docente e investigadora.

12. Diseñar un programa de incentivos asociado a la calidad de la actividad docente de departamentos y centros.

13. Analizar la asignación de quinquenios de acuerdo con la calidad de la docencia.
14. Estudiar la viabilidad del complemento a la calidad docente (cada 4-5 años) en colaboración con la Junta de Castilla y León.

15. Retomar la dimensión del Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) como órgano dedicado a la formación del profesorado y a la innovación docente, de modo que además de las funciones actuales, tenga recursos y capacidad para investigar en nuevas metodologías de aprendizaje.

16. Dotar con recursos al Instituto de Ciencias de la Educación para atender “a la carta” las necesidades de formación de los profesores.


Mejorar los medios necesarios para facilitar el aprendizaje durante el periodo de estudios en la ULE

1. Racionalizar los contenidos y horarios de las clases para que los estudiantes dispongan de tiempo libre para estudiar o participar en actos de enriquecimiento cultural.

2. Incentivar la evaluación continuada de las asignaturas.

3. Analizar el fracaso escolar y proponer un plan para reducirlo. Este plan pasará al menos por reducir el número de estudiantes por grupo en los primeros años.

4. Potenciar las iniciativas tendentes a mejorar la integración de los estudiantes en los primeros cursos, como las jornadas de acogida, cursos cero y los programas de alumnos y profesores tutores.

5. Realizar la automatrícula en todos los cursos desde el domicilio del alumno.

6. Incentivar y apoyar a los profesores para que publiquen material docente de apoyo en Internet y CD.

7. Establecer mecanismos de aviso o alerta mediante SMS de las notas parciales y finales.

8. Dotar de acceso inalámbrico a Internet de banda ancha totalmente gratuito en todas las zonas de los dos Campus de la ULE y en las Residencias Universitarias.

9. Implantar un Plan de Financiación de la Adquisición de Equipamiento Informático para estudiantes.

10. Equipar a la totalidad de aulas de la ULE con proyección de video y enchufes suficientes para portátiles conectados a la red con acceso inalámbrico.

11. Incluir en los últimos cursos asignaturas de libre elección de introducción a la investigación.

12. Potenciar las bibliotecas, la central y de los centros, pues deben ser un lugar donde los estudiantes, PAS y PDI puedan acceder a información de todo tipo, realizar trabajos individualmente y en grupo, conectarse y acceder a fuentes de documentación de todo el mundo. Para ello, esta candidatura propone como medidas específicas en este campo:

a. Incluir en las bibliotecas de los centros lugares el estudio y de trabajo individual y en grupo.
b. Incrementar los puestos de trabajo totales en el conjunto de bibliotecas de la ULE, fijando como objetivo el de 1 puesto por cada 15 alumnos matriculados.
c. Establecer un plan de adquisición de fondos hasta equipararnos con las Universidades de referencia.


Mejorar la organización docente

1. Elaborar un documento marco con indicación de los objetivos generales de calidad que deben cumplir todos los centros.

2. Apoyar la definición de las metodologías específicas de cada centro para la adecuada elaboración de los programas de calidad.

3. Establecer con cada centro un contrato-programa, donde se determinen los objetivos y acciones que han de emprenderse para la posterior obtención de las acreditaciones y homologaciones, con asignación de recursos financieros.

4. Fomentar la incorporación de la comunidad universitaria de cada centro en la elaboración de los planes de calidad y en el compromiso de su realización.

5. Establecer autoevaluaciones internas y evaluaciones externas de las titulaciones, centros y departamentos para anticipar y corregir las dificultades que puedan existir antes de someterse a la acreditación.

6. Impulsar en los departamentos, centros y grupos de investigación la creación y mejora de tecnología innovadora, como plataformas de tele-enseñanza y comunicación o sistemas de mejora de aprendizaje.

7. Incentivar los procesos encaminados a la consecución de la calidad docente, profundizando en la coordinación entre centros y departamentos, definiendo con más precisión las competencias y responsabilidades de cada uno de ellos.

8. Optimizar los mecanismos de evaluación de la calidad de las enseñanzas, generando los elementos que garanticen la acreditación de todas nuestras titulaciones y atendiendo eficazmente a la realización efectiva de las acciones de mejora resultantes de la evaluación de los Centros.

9. Reestructurar el calendario académico y adecuar los horarios de los centros priorizando las necesidades formativas de los estudiantes, estableciendo horarios integrados para la actividad docente, que faciliten el trabajo del estudiante.

10. Potenciar la organización cuatrimestral de las enseñanzas, facilitando la repetición de materias en los dos cuatrimestres cuando sea posible.

11. Revisar y establecer criterios para definir la oferta anual de plazas y la admisión de estudiantes.

12. Mejorar el procedimiento y calendario de elaboración del Plan de Ordenación Docente así como la verificación de su cumplimiento.

13. Mejorar el sistema de evaluación de la docencia con mayor implicación de los estudiantes y convertirlo en instrumento de incentivación pedagógica para el profesorado.


Desarrollar un nuevo modelo de estudios de postgrado

1. Adecuar la organización y las normas reguladoras al nuevo modelo de los estudios de postgrado que se adapte en el futuro marco del Espacio Europeo de Educación Superior.

2. Coordinar eficazmente la organización y la actividad docente de las enseñanzas de postgrado con los estudios de grado.

3. Establecer mecanismos y promover la reconversión de los actuales cursos de postgrado en másters oficiales.

4. Potenciar la oferta de postgrado en un contexto internacional, incrementando la participación de estudiantes extranjeros, especialmente de la Unión Europea.

5. Reclamar que los másters oficiales se oferten a precios públicos, de forma que el coste de la matrícula sea similar a la de los estudios de grado.

6. Apoyar una política oficial de becas para el postgrado similar a la de enseñanzas de grado.

7. Potenciar la calidad de los actuales programas de doctorado, con el objetivo de obtener la mención de calidad del Ministerio.

8. Reconocer la actividad docente realizada en el marco de los programas de doctorado.

9. Impulsar el desarrollo de programas de doctorado interdisciplinares, interuniversitarios e internacionales que supongan una mejora en la calidad de los mismos y el intercambio de profesores y alumnos.

10. Mejorar la calidad de la docencia y promover la utilización de nuevas tecnologías en los cursos de doctorado.

11. Establecer sistemas de evaluación de la calidad de los programas de doctorado.

12. Potenciar ayudas de apoyo a los programas de doctorado, destinadas a movilidad de profesores y alumnos y a sufragar gastos de ejecución de los programas.

13. Fomentar y regular la impartición de programas de doctorado de calidad en Universidades extranjeras, con especial énfasis en países iberoamericanos.


Conseguir una oferta de programas de doctorado de calidad y reconocidos a nivel nacional e internacional

1. Elaborar un mapa de programas de doctorado, con definición curricular, concentración de programas, calendario académico, interdisciplinariedad de contenidos y nuevos programas.

2. Potenciar la participación en las convocatorias de mención de calidad de los programas de doctorado.

3. Anticipar la normativa de doctorado a las directrices del proceso de convergencia europea.

4. Continuar el impulso de programas de doctorado interuniversitarios y de carácter internacional.


Profundizar en los mecanismos de gestión

1. Mejorar la gestión e información referente a los procedimientos de los estudios de doctorado y tramitación de las tesis doctorales, disminuyendo en la medida de lo posible la excesiva burocracia que origina el Real Decreto que regula dichos estudios.

2. Promover acuerdos que permitan la incorporación de estudiantes extranjeros a nuestros programas de doctorado, especialmente del área mediterránea y de países hispanoamericanos.

3. Fomentar las salidas profesionales de los nuevos doctores mediante su participación en jornadas doctorales organizadas en colaboración con empresas.

4. Establecer sistemas de seguimiento de los estudiantes que obtengan el grado de doctor.

5. Mejorar los sistemas de evaluación y seguimiento de los actuales cursos de postgrado.

6. Impulsar la oferta de postgrado basada en una enseñanza no presencial mediante la utilización de un Campus virtual.

7. Fomentar la organización de cursos con empresas, de manera que los alumnos realicen un período de formación práctica en las mismas.

8. Potenciar los cursos de formación continua, creando un marco normativo adecuado.


Favorecer la formación integral de los estudiantes

1. Impulsar entre nuestros estudiantes la formación de actitudes éticas y humanísticas, conjuntamente con las aptitudes básicas para el desarrollo profesional. Nuestra meta es que los estudiantes de la ULE al concluir su formación académica:

a. dominen al menos una lengua extranjera;
b. hayan realizado una estancia en una Universidad extranjera de prestigio;
c. hayan participado en una práctica remunerada en empresa;
d. tengan dominio de las herramientas de última generación en materia de informática, apropiadas a su especialidad.

2. Propiciar actividades encaminadas a “aprender a aprender”, y a favorecer el espíritu emprendedor en los estudiantes, así como organizar actividades extra académicas dirigidas al enriquecimiento cultural y humano de los estudiantes y al conocimiento de la realidad social con una implicación efectiva.

3. Potenciar la movilidad nacional e internacional de los estudiantes.

4. Atender mediante asignaturas de libre elección ámbitos transversales de formación: habilidades, capacidades, trabajo en equipo, informática, idiomas,…, incluyendo talleres de expresión oral y escrita.

5. Impulsar y reconocer la práctica deportiva de los estudiantes dentro de un programa dirigido a toda la comunidad universitaria.

6. Organizar programas específicos para fomentar la integración en la vida universitaria de alumnos con necesidades concretas: discapacitados, inmigrantes,…
7. Crear y ampliar la dotación de laboratorios de idiomas con los medios más avanzados.

8. Financiar estancias de alumnos de la ULE en programas internacionales con créditos a interés nulo.

9. Aumentar las ayudas de intercambio en función de la capacidad económica del estudiante.

10. Garantizar que todos los estudiantes que lo deseen puedan disfrutar de Becas Erasmus, Leonardo y Séneca adecuando la cuantía de la beca al nivel de vida del país de destino.

11. Dar un nuevo impulso a la fijación de mecanismos automáticos de reconocimiento de los estudios cursados en otras Universidades a través de programas de movilidad, mediante el establecimiento de tablas de equivalencia entre los respectivos planes de estudio, utilizando la red para mejorar la información sobre estas equivalencias.

12. Promover actividades con empresas como parte esencial de los currícula de los estudiantes a través de la modificación de los planes de estudio de modo que incluyan las prácticas en empresas.

13. Incrementar de forma notable la actual oferta de prácticas en empresas, apoyándose en programas nacionales e internacionales.

14. Ofertar cursos de informática gratuitos, especialmente orientados a los alumnos de los primeros cursos.

15. Facilitar de forma gratuita distribuciones de software libre (Proyecto Leonux).

16. Potenciar las Delegaciones de Alumnos de los Centros, dotándolas de infraestructura y recursos.

17. Potenciar la introducción de asignaturas de Ética, Medio Ambiente y Educación y Cooperación para el Desarrollo.

18. Potenciar las Asociaciones internacionales de estudiantes en los Centros, dotándolas de presupuestos y recursos.

19. Financiar la publicación de Revistas de estudiantes en cada centro, recuperando cabeceras perdidas.

20. Poner en marcha una bolsa de trabajo mediante convenio con una empresa de trabajo temporal, en la que se centralicen todas las ofertas de trabajos no relacionados directamente con la formación.

21. Valorar con créditos de libre elección la colaboración en asociaciones estudiantiles de interés general y ONGs.

22. Generalizar el sistema personalizado de tutorías, de tal forma que el estudiante al ingresar en primer curso adquiera ese hábito y lo practique hasta finalizar su grado.

23. Establecer acuerdos con Universidades, Ayuntamientos y clubes deportivos para la utilización conjunta de las instalaciones y para que los estudiantes y personal de la ULE tengan acceso prioritario a instalaciones deportivas (además de las actuaciones específicas propuestas para nuestras instalaciones deportivas).

24. Promover acciones de accesibilidad de estudiantes con minusvalía en todos los Campus de la ULE.

25. Impulsar las enseñanzas desde el punto de vista de la innovación formando actitudes para los retos empresariales.

26. Impulsar el Proyecto “ULEMPRENDE” para que nuestros titulados puedan crear sus propias empresas.

27. Impartir programas de formación continua para atender nuevos requerimientos empresariales.


Propiciar una formación de calidad a los estudiantes

1. Asegurar, a través de la implantación de unidades educativas, que los contenidos y la metodología docente de las materias incluidas en las modificaciones de los planes de estudio se adecuen al sistema europeo.

2. Reforzar las actividades destinadas a la disminución del fracaso académico, potenciando en cada centro los cursos de iniciación, las tutorías específicas u otras acciones, que reduzcan el nivel de abandono o suspenso en las asignaturas que tengan desviaciones significativas.

3. Reorganizar la oferta de créditos de libre configuración para su adaptación a la demanda existente, diseñando cursos específicos de humanidades, sociales y ciencias experimentales para poder completar la formación básica de los alumnos matriculados en otras titulaciones.

4. Impulsar las prácticas en empresas durante el desarrollo de la carrera, potenciando: a) la suscripción y seguimiento de convenios específicos con empresas, asociaciones empresariales y Cámaras de Comercio e instituciones públicas y privadas, que permitan ampliar el catálogo de entidades colaboradoras en la formación práctica de los estudiantes; y b) los planes de calidad de los centros que incorporen acciones que incrementen significativamente los programas de prácticas para los alumnos.

5. Generalizar la disponibilidad de la utilización de las nuevas tecnologías en las aulas, de acuerdo con las necesidades docentes.

6. Mantener y potenciar, asimismo, el impulso al reconocimiento de los buenos resultados académicos obtenidos por los estudiantes, mediante la concesión de los Premios Extraordinarios Fin de Carrera.

7. Incrementar los cursos y títulos propios para adaptarlos a las demandas de formación existentes en el mercado laboral y al objetivo de “la enseñanza durante toda la vida” y el reciclaje profesional.

8. Impulsar la formación práctica de los estudiantes fomentando las enseñanzas prácticas en los centros y las prácticas externas en empresas e instituciones públicas, así como la realización de Proyectos y Trabajos Fin de carrera en empresas e instituciones.

9. Establecer los marcos adecuados para la realización de prácticas en titulaciones específicas: Ciencias de la Salud, Magisterio, Derecho,…

10. Mejorar las políticas de inserción laboral con programas de orientación y estableciendo una bolsa de potenciales puestos de trabajo y de demandantes de empleo.

11. Mejorar la visibilidad y accesibilidad de la oficina de información al estudiante.

12. Crear un punto de información sobre todo tipo de ayudas y becas.


Fomentar la internacionalización de las enseñanzas

1. Establecer convenios con Universidades extranjeras de prestigio para: a) institucionalizar los programas de intercambio de alumnos (Sócrates-Erasmus); y b) fomentar los estudios conjuntos y dobles titulaciones.

2. Diseñar un programa específico que incremente significativamente el número de alumnos que acceden a programas de intercambio interuniversidades.

3. Potenciar los mecanismos de difusión, especialmente los relacionados con soportes técnicos virtuales, que permitan un mejor conocimiento de la oferta de títulos y cursos que realiza la Universidad de León para otros países.

4. Incrementar la oferta de títulos, cursos y créditos de libre configuración de enseñanza virtual.

5. Potenciar la oferta de cursos y asignaturas impartidos en inglés u otros idiomas dentro de las enseñanzas de grado y postgrado, incentivando, mediante un sistema de créditos, a profesores y estudiantes para que opten por ellos.

6. Dotar de programas propios de ayuda a la movilidad internacional de los estudiantes que complementen los programas oficiales.

7. Impulsar la integración de la ULE en el Campus Europae.


Mejorar la adecuación de la oferta docente a la demanda social

1. Celebrar jornadas sobre la adecuación de la formación superior y la inserción de titulados, identificando la demanda social en las titulaciones regladas teniendo en cuenta el proceso de convergencia europea.

2. Crear un grupo permanente de trabajo para la identificación de tendencias en materia de oferta y demanda educativa, que revise la oferta de materias optativas para ajustarla a la demanda de formación.

3. Desarrollar una política eficiente tendente al dominio de una lengua extranjera con orientación profesional específica en todas las titulaciones.

4. Fomentar la participación de los estudiantes en programas de acreditación en ámbitos transversales (capacidades, habilidades, idiomas y tecnologías de la información y comunicaciones).

5. Participar activamente en los planes de evaluación institucional, de acreditación, y de evaluación de la inserción laboral en coordinación con otras instituciones (Observatorio de Empleo).
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ENRIQUE LÓPEZ • ELECCIONES RECTOR 2004 · tel 987 29 1742 · fax 987 29 1742
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