PROGRAMA launiversidadnecesaria
ENRIQUE LÓPEZ • ELECCIONES RECTOR 2004
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Enrique López
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Somos ULE
Bitácora

PROGRAMA
Índice completo
Los medios
ÁREAS DE INTERVENCIÓN
Imagen institucional y comunicación
Relaciones con la empresa
Mejora de los Servicios Universitarios
EQUIPO
Equipo de gobierno
EPÍLOGO
Final para un comienzo


Imagen institucional y comunicación

La sociedad del siglo XXI es, sin lugar a dudas, la sociedad de la información y de la comunicación. Establecer qué tipo de información se debe ofrecer, quién y cuándo lo debe hacer, cuál es el volumen de información idóneo, a quién se debe dirigir y mediante qué mecanismos de transmisión, es algo difícil de precisar en ocasiones pero esencial para que se alcancen los objetivos previstos.

En este sentido, la Universidad en el Siglo XXI debe construirse desde una imagen que transmita los valores y los símbolos con los cuales quiere ser vista y definida desde fuera y desde dentro. Es imprescindible que la institución transmita una imagen corporativa y que traslade esta imagen a todos sus miembros. La utilización y expansión de una simbología clara que permita identificar a la Universidad depende de las buenas formas que ésta produce, pero también del entramado institucional del que se dota y de las acciones concretas y específicas que genera y que transmite.

La imagen institucional de la ULE debe ser un referente en la sociedad leonesa, y también en los ámbitos nacional e internacional. La ULE debe ser conocida y valorada por su trabajo académico y, además, resultar cercana al ciudadano por sus actuaciones sociales y culturales. También es necesario que los miembros de la comunidad universitaria conozcan lo que sucede en su propia institución y que todos se sientan partícipes de sus actividades. Es por tanto absolutamente necesario diseñar una política de imagen y de comunicación que redunde en la consolidación de la imagen institucional de la Universidad y en la adecuación de los mecanismos de comunicación interna y externa.

Además, el cuidado de la imagen institucional, más allá de una simple cuestión formal, constituye un recurso imprescindible en el que debe verse reflejada la calidad de sus diferentes actividades y servicios, contribuyendo indudablemente a consolidar su prestigio en el contexto nacional e internacional, y a reforzar el sentido institucional de los miembros de la comunidad universitaria.

Sin embargo, en materia de comunicación la ULE parte casi de cero, ya que esta política ha sido inexistente en los últimos años, lo que resulta paradójico si lo comparamos con el desarrollo paralelo que han experimentado los medios de comunicación. Prácticamente, todas las universidades españolas están por delante en esta tarea tan decisiva, en una sociedad moderna, como es la de comunicar lo que se hace.

Cualquier Universidad española, incluidas las más jóvenes, tienen un diseño de comunicación de sus actividades y llevan años con una política adecuada de comunicación. La ULE, en cambio, ha desdeñado entrar en el capítulo de la comunicación, y, en la práctica, sólo ha funcionado la jefatura de prensa del rector sin vinculación alguna con los Centros y los Departamentos, siendo su labor absolutamente desconocida, salvo excepciones propiciadas por el voluntarismo de algún investigador o de algún periodista curioso y especializado.

Este partir de cero –recriminable en campaña y denunciable como una dejación absoluta- se puede convertir, sin embargo, ahora en un factor positivo. Si partiéramos de un diseño de comunicación erróneo o con evidentes fallos, corregirlos sería más difícil. Partiendo de cero, podemos diseñar una estrategia de comunicación adecuada a lo que necesita la Universidad y adaptada a los medios técnicos con que contamos hoy día.

Esta candidatura se compromete a que nuestra Universidad afronte este reto de una manera decidida. Y, para ello, pondremos en marcha un Plan de Imagen y Comunicación, que nos indique claramente las líneas de actuación a seguir en la necesaria relación tanto con los miembros de la comunidad universitaria, que han de conocer lo que sucede en la propia institución, como con nuestro entorno más inmediato. Dicho plan ha de asegurar una comunicación presidida por los principios de transparencia, consistencia y coordinación, garantizando que todos los miembros de la comunidad universitaria tengan acceso a ella con rapidez y facilidad.


Comunicación global

Para aproximarse a un diseño apropiado de comunicación para una institución como la ULE, hay que asumir el concepto de comunicación global, que se fundamenta en dos aspectos: comunicación interna y comunicación externa.

En cuanto a la comunicación interna trata de interrelacionar, por un lado, al equipo de dirección con todos los estamentos universitarios: Profesores, PAS y Alumnos, y por otro, tendría como objetivo relacionar entre sí estos estamentos, de forma que hubiera una corriente de información interdepartamental, de las Facultades entre sí, de los alumnos de los distintos centros entre ellos y de éstos con el profesorado. Más adelante, hablaremos de los canales necesarios para esta comunicación.

Por su parte, la comunicación externa es la que proyecta todo lo que se hace y se vive en la Universidad en la sociedad que la rodea y la necesita. Los canales para esta actividad son, fundamentalmente, los medios de comunicación aunque hay que tener en cuenta también los canales más modernos de interrelación como las redes o los servicios electrónicos de correo.

Esta comunicación externa bien realizada permite conseguir varios objetivos: que la actividad de la ULE entendida como un todo tenga reflejo en la sociedad leonesa, que los Departamentos vean reflejado su trabajo en los medios, que los alumnos y PAS tengan cauces de expresión externa cuando lo necesiten.


Qué comunicar

Debemos comunicar todo aquello que sea digno de ser conocido por la sociedad a la que servimos. Estos contenidos se pueden dividir en cuatro tipos: actividad social de los estamentos universitarios, actividades culturales y deportivas, actividad laboral y económica, y actividad de investigación.

Parece claro que la actividad social tiene unas posibilidades más cotidianas de difusión en tanto que la de investigación es más infrecuente, aunque con una oportuna búsqueda siempre encontraremos interesantes tesis que comunicar. También hay que considerar la posibilidad de afrontar con capacidad aquella información sobre crisis y conflictos que puedan surgir dentro del mundo universitario.


Qué medios

El modo de hacerlo es implementar un buen Departamento de Comunicación que se base en una Unidad Central de Comunicación, no necesariamente situada en el rectorado, que debe crear diversos sistemas de conexión: ya sea con los distintos estamentos universitarios y sus representantes, como con lo que podríamos denominar un “responsable de comunicación de cada centro”, finalmente, desplegando una labor de rastreo por los Departamentos en busca de toda aquella comunicación noticiable y positiva para la Universidad.

En todo caso, resulta totalmente necesario para conseguir los objetivos previstos que esta Unidad centralice la salida de información de todo aquello que sea información de la Universidad hacia el exterior, para dar sensación de eficacia y coordinación. También es importante que la imagen física de presentación de la ULE ante los medios y ante la sociedad sea única y reconocible.

En cuanto a la comunicación interna, los canales más adecuados para su difusión son aquellos que sean más oportunos para cada tipo de noticia o información. La carta escrita, el correo electrónico, la cartelería, el boletín interno, ya sea impreso o digital, etc. Por lo que se refiere a la comunicación externa, los principales productos a elaborar para los diferentes canales de difusión serán los siguientes: notas de prensa y comunicados para aquellas noticias de carácter oficial, breves, o del día a día; presencia en debates abiertos en la ciudad sobre los temas que puedan interesar en los medios; elaboración de informes periodísticos sobre los aspectos más importantes de la vida de la Universidad; participación en programas de radio y televisión para dar el punto de vista de la institución en temas sociales o en los que se pueda aportar una opinión interesante y solicitada; propiciar entrevistas en los distintos medios a los miembros del equipo rectoral, investigadores, profesores ilustres, representantes de alumnos, etc.


Acciones instrumentales

Finalmente, y a modo de resumen, señalamos algunas actuaciones que por su trascendencia o repercusión serán consideradas prioritarias en el conjunto de las acciones a desarrollar en este apartado:

1. Crear una “marca” específica con una acción de marketing expansivo: “Somos ULE”.

2. Poner en funcionamiento de un Departamento de Comunicación que, sobre la base de una Unidad Central de Comunicación, coordine de cara al interior y exterior de nuestra Universidad todo el flujo de material informativo que ésta produce.

3. Potenciar el empleo de medios virtuales, lo que obliga a tener una web moderna, bien diseñada, actualizada y útil para todos. En dicha web, donde los contenidos culturales, los eventos y las noticias producidas por la propias Universidad deben tener un papel destacado, habrán de locacalizarse con facilidad los puntos de enlace más necesarios para la Comunidad Universitaria. Esta nueva web, es compatible con la edición de un semanario digital que sierva de primer enlace con todo el mundo universitario y con los ciudadanos interesados que soliciten recibirlo en su correo.

4. Crear en cada campus lugares de encuentro (Faculty Club) para uso social e intercambio de opiniones de los miembros de la comunidad universitaria.
Impulsar una política cultural propia en cada ciudad con programación específica sustentada sobre ciclos de conferencias, debates de actualidad, teatro, música, etc.

5. Elaboración de un Contrato de “prácticas de las buenas formas universitarias” (libro de estilo), que podrá ser firmado y sostenido por todos los miembros de esta comunidad como expresión de la identidad de nuestra Universidad.
Incorporación a la ULE de los principios de la Responsabilidad Social Corporativa con un Informe de Balance Corporativo Social.

6. Potenciación de los servicios deportivos universitarios patrocinando actividades- la Universidad como promotora de responsabilidad social corporativa-, creando o participando en convenios para el uso de instalaciones deportivas.

7. Analizar la puesta en marcha de una Tienda Institucional Universitaria, en el marco del área de Imagen Corporativa y Promoción Institucional, para la venta y promoción de productos portadores de la imagen de la ULE.

8. Potenciación de la participación de la universidad en foros de debate e intercambio de conocimientos

9. Programar seminarios de divulgación con agentes externos a la Universidad (en los ámbitos regional, nacional e internacional) para debatir sobre aspectos científicos, sociales o culturales de actualidad.

10. Incrementar el número de cursos y escuelas temáticas periódicas, tanto de carácter regional, como nacional e internacional, aprovechando las instalaciones de la Universidad en sus diferentes campus.

11. Favorecer la presencia de la Universidad, en particular de los expertos de la ULE, en el debate público de los temas de actualidad en los medios.

12. Propiciar mecanismos de comunicación presididos por los principios de transparencia, consistencia, coordinación y eficacia.

13. Estudiar, definir y gestionar las políticas de publicidad institucional de la Universidad en sus distintos ámbitos, estableciendo líneas de información ante demandas específicas.

14. Elaborar y distribuir diariamente, a través de la red, la Revista de Prensa: las informaciones más relevantes relacionadas con la ULE, con otras universidades, con la enseñanza superior, con la investigación, etc.

15. Crear el archivo fotográfico y documental de los actos académicos y otras actividades relevantes de la ULE vinculado con el proyecto MEDULE.



Relaciones con la Empresa

Una de las misiones más importantes de la Universidad es la de integrarse en su entorno socioeconómico al objeto de alcanzar las metas esenciales que se le atribuyen, como el incremento de la base científica de la sociedad y la reproducción de los niveles de conocimiento preexistentes. De hecho, la Universidad es una institución clave en la configuración y difusión de la moderna economía del conocimiento, así como en el nivel de la cultura científica y tecnológica de la sociedad y en los procesos de innovación tecnológica regional.

Las empresas e instituciones, en su proceso de integración y adaptación a las nuevas necesidades del entorno, introducen la innovación como principal componente competitivo y se dotan así mismo de unas tecnologías avanzadas. En este contexto de cambio y transformación, la Universidad, cuya investigación, desarrollo y consiguiente innovación están presentes como aspectos inherentes a su espíritu, les brinda una estrecha colaboración, a través de su participación en proyectos conjuntos de desarrollo (artísticos, culturales, científicos, económicos, biomédicos, tecnológicos, sociales y jurídicos, …) y su oferta de servicios de investigación.

Para profundizar en la apertura de la Universidad transformándola en un agente social comprometido en el desarrollo de su entorno, se debe establecer una estrecha colaboración con las empresas e instituciones. Dentro del entorno socieconómico, el mundo de la empresa presenta unas características que le convierten en un interlocutor obligado de la Universidad, al ser destinatario directo del desarrollo de la ciencia en ciertos campos y, al mismo tiempo, demandante de recursos humanos con altos niveles de cualificación en materias de su competencia y dedicación. Sin embargo, las relaciones Universidad-Empresa deben partir del reconocimiento y aceptación de las diferencias de funcionamiento de ambas instituciones, reflejadas tanto en sus sistemas de incentivos como en los mecanismos de selección y confrontación.

Nuestra Región requiere para su desarrollo un impulso en I+D+i que permita a las empresas competir en un mercado cada vez más globalizado, una apuesta firme por el asentamiento en su territorio de capital humano con preparación suficiente para acometer los nuevos retos, un aumento significativo del número de empresas, y una colaboración efectiva entre las instituciones públicas y privadas interesadas en el progreso de la sociedad.

De hecho, una de las funciones fundamentales de la Universidad es la relación con su medio social. La Universidad tiene en su papel como “empresa de servicios” una de sus definiciones más claras. La mirada de la institución sobre la realidad empresarial es uno de los elementos básicos de sus relaciones con la sociedad. En este sentido, la ULE debe definir una estrategia interna generando los medios más adecuados para impulsar su participación empresarial, para lo cual podría desarrollar mecanismos de gestión eficaces que ofrecen servicios a la sociedad y que recogen de ésta sus necesidades, transformándolas en oportunidades.

Sin embargo, en los últimos años, la ULE no se ha prodigado en esfuerzos para ampliar y mejorar sus relaciones con las empresas, por lo que resta mucha tarea para eliminar o reducir sustancialmente el déficit histórico de conocimiento y comprensión mutuos entre la Universidad y el sector empresarial. Un conocimiento y comprensión de las misiones respectivas que debe tener sus frutos y centrarse eficazmente en la innovación, la creación de nuevas empresas y, en términos más globales, en la transferencia de los resultados de las investigaciones y en la difusión de los conocimientos que contribuyan a elevar la competitividad de las empresas y el bienestar de los ciudadanos.

La ULE posee además una estructura de gestión insuficientemente desarrollada, a lo que se une la falta de familiarización de muchos universitarios con la realidad económica de la investigación y, concretamente, con los aspectos relativos a la gestión y el tema de la propiedad intelectual. Por otro lado, numerosos investigadores y responsables universitarios siguen considerando con reticencia el aprovechamiento de los resultados de investigación debido al difícil equilibrio que hay que mantener entre, por un lado, la necesidad de aprovechamiento económico y, por otro, la necesidad de preservar, en interés de todos, la autonomía de las universidades y el libre acceso a los conocimientos.

En este ámbito, consideramos prioritario incentivar a los investigadores para que identifiquen, gestiones y aprovechen el potencial comercial de sus investigaciones y facilitar la creación por parte de la universidad y sus investigadores de empresas destinadas a explotar los resultados de las investigaciones que se llevan a cabo y permitirles beneficiarse del producto de esta explotación. Y todo ello sin olvidar nuestra concepción de Universidad integral, donde la financiación obtenida en unas áreas debe repercutir solidariamente al desarrollo de otras igualmente necesarias pero en las que la obtención de fondos externos sea más restringida.

Estamos convencidos de que una investigación más dinámica y puntera redundará inevitablemente en un aumento también de la calidad docente: el binomio docencia-investigación no se puede contraponer, sino que, en general, se complementa.
Por todo ello, nos proponemos incrementar la integración de la ULE en el entorno social más inmediato, a través de la intensificación del uso de los instrumentos existentes y la creación de otros nuevos. La colaboración estrecha con las instituciones autonómicas y locales se completará y enriquecerá en muchos ámbitos con la participación de nuestra Universidad en redes interregionales e internacionales de reflexión y de búsqueda constante de la excelencia investigadora y educativa.


Acciones instrumentales

Finalmente, y a modo de resumen, señalamos algunas actuaciones que por su trascendencia o repercusión serán consideradas prioritarias en el conjunto de las acciones a desarrollar en este apartado:

Investigación

a)
Impulsar la elaboración, conjuntamente con las instituciones empresariales, de un Programa Plurianual de Investigación que, además de asegurar la financiación compartida de los proyectos, permita el desarrollo conjunto de los mismos; aumentar el número de investigadores, tanto en la Universidad como en el sector privado.

b) Intensificar la movilidad de las personas entre ambos sectores impulsando el sistema de licencias previstas en los Estatutos, mejorando los equipamientos científicos de la ULE y creando nuevos grupos de investigación competitivos internacionalmente.

c) Incentivar la realización de doctorados, proyectos fin de carrera, prácticas y estancias de investigación en empresas e instituciones.

d) Diseñar Cursos de Doctorado Mixtos, que compatibilicen la investigación con la creación de empresas de base tecnológica. Potenciar la participación más intensa de la ULE en espacios de concentración de la innovación tecnológica, en particular con los Centros, Institutos y empresas que se vinculen al Proyecto de “Ciudad de la Innovación de León”.

e) Crear un programa para facilitar el tránsito de investigadores a las empresas, mediante convenios específicos, para realizar acciones concretas, proyectar estrategias de investigación o colaborar en proyectos estratégicos empresariales.

f) Renovar en profundidad las estructuras de la OTRI, reforzando sus actuaciones con una visión comercial más próxima a las necesidades reales de los investigadores y las empresas y se crearán unidades descentralizadas de la OTRI en los Campus, que apoyen de manera más eficaz y cercana la labor de los investigadores.

g) Crear la figura de Gestores de Proyectos en los Centros Universitarios que deberán elaborar y presentar una memoria trimestral de objetivos, programas realizados o en fase de realización y sus resultados.


Creación de Empresas

a) Incentivar la creación de empresas por parte de los egresados universitarios, como una forma de generar autoempleo.

b) Desarrollar un vivero de empresas, propiciando la participación de investigadores universitarios y empresariales, buscando diversificar la estructura productiva hacia segmentos intensivos en conocimiento y claves de competitividad, tanto en la industria como en los servicios a la producción.

c) Dotar las infraestructuras necesarias para crear viveros de empresas para la comunidad universitaria y participar, en colaboración con instituciones públicas, con la Fundación General de la ULE, con los parques científico-tecnológicos u otras entidades, en la creación de otros semilleros o viveros de empresas donde se faciliten los medios para impulsar a las empresas de nueva creación.

d) Impulsar en los Campus Centros de I+D+i que favorezcan la creación de una masa crítica investigadora y el desarrollo de tareas interdisciplinares, como vía más adecuada para dar respuesta a la creciente complejidad con la que percibimos los problemas que la sociedad nos traslada.

e) Propiciar la creación de las nuevas empresas de base tecnológica (EBT) con la creación de un Fondo de Capital Riesgo específico, para el que se recabará la colaboración financiera de las instituciones públicas y el mecenazgo privado.

f) Facilitar la incorporación a las EBTs de investigadores universitarios, sin menoscabo de sus derechos académicos.

g) Fomentar el programa “ULEmprende” para incentivar entre nuestros universitarios la creación de empresas y facilitarles la necesaria formación.

h) Creación de un Portal del Empleo de la ULE, como complemento natural del Portal de Prácticas en empresas.


Aprendizaje Permanente

a) Crear, en colaboración con las instituciones empresariales y sindicales, un Observatorio de Aprendizaje Permanente específicamente destinado al seguimiento de los objetivos concretos de los sistemas de formación profesional internacionales.

b) Adecuar las cualificaciones ofrecidas por la ULE a las demandas reales de las empresas, salvando o atenuando las dificultades derivadas de los condicionantes temporales de los planes de estudio respecto a la velocidad de los cambios que se registran en las necesidades de las empresas.

c) Propiciar la incorporación de los estudiantes al ámbito empresarial de la Región

d) Elaborar de forma conjunta con los representantes empresariales de un Plan de Prácticas que permita la incorporación a tiempo parcial a las empresas de los alumnos de los últimos años de carrera, aumentando y mejorando los niveles actuales. La gestión del Plan en el ámbito de las respectivas competencias correrá a cargo de los distintos Centros de la ULE.

e) Intensificar la integración en redes nacionales e internacionales que promueven la realización de prácticas en empresas.

f) Potenciar la suscripción de acuerdos con empresas e instituciones que posibiliten la realización de prácticas de estudiantes de los últimos cursos con el compromiso de seguir un programa de formación y posterior incorporación laboral.

g) Proponer un único modelo de convenio de prácticas válido para todos los Centros y para cualquier empresa, el cual se obtendrá ratificando los aspectos positivos existentes en los convenios vigentes en la actualidad.

h) Potenciar la participación de la ULE en el Programa Leonardo de la Unión Europea.


Relaciones con el ámbito empresarial de la Región

a) Mantener y potenciar los convenios de colaboración que la ULE tiene suscritos con diversas instituciones financieras y empresas.

b) Incrementar las relaciones y los convenios de colaboración con empresas para que los estudiantes puedan realizar prácticas tanto durante su período de formación como después de su titulación.

c) Realizar una campaña de difusión de las capacidades de todos los investigadores de la ULE entre las empresas regionales y, en su caso, entre las nacionales e internacionales con implantación en la Comunidad Autónoma, con la finalidad de poder unir la demanda de I+D+i, requerida por el mundo empresarial, con la oferta que pueda realizar nuestra comunidad universitaria.

d) Programar reuniones de equipos directivos con colegios profesionales, organizaciones empresariales e instituciones para conocer las demandas en materia de formación y de I+D+I.

e) Propiciar a través de la OTRI la transferencia de conocimientos y tecnología a las empresas localizadas en Castilla y León.

f) Potenciar la realización de estudios socio-económicos desde la ULE, bien individual-mente o en colaboración con otras instituciones públicas (Consejería de Economía y Hacienda, Consejo Económico y Social de Castilla y León, entre otras).
Favorecer la creación, conjuntamente con los agentes regionales de innovación, de la Red Regional de Transferencia de Tecnología, que coordine la captación de la demanda de I+D+i por parte de las empresas en todo el territorio regional, así como la formación e interrelación de los profesionales de la gestión del conocimiento en la Región.

g) Potenciar las relaciones con las entidades locales de la región, colaborando en actividades y proyectos culturales y de desarrollo.

h) Mantener un buen clima de relaciones institucionales y sociales y prestar especial atención a las relacionadas con el desarrollo humanístico, científico-tecnológico y social de León.

i) Colaborar con las Cámaras de Comercio de la Región y con las Confederaciones de Empresarios en la confección de estudios sectoriales para detectar puntos de encuentro entre las empresas y la actividad realizada por los miembros de la comunidad universitaria.

f) Colaborar con los CEEIs (Centros Europeos de Empresas e Innovación) en todo lo relativo a la creación de empresas y a la formación requerida para su efectiva puesta en condiciones de mercado.

g) Potenciar las relaciones con las empresas a través del Consejo Social de la Universidad y de la Fundación General de la ULE.

h) Apoyar las acciones conjuntas de departamentos y centros con empresas e instituciones, con el fin de incrementar la negociación de proyectos de colaboración con ellas.

i) Reconocer públicamente la colaboración de empresas e instituciones mediante la concesión de diplomas y premios.

j) Colaborar con todas las entidades sociales de la Región, con la finalidad de que el desarrollo económico sea sostenible y compatible con el medio ambiente.

k) Promover acciones que favorezcan el conocimiento, acercamiento y colaboración mutuos

l) Impulsar la faceta de “empresa de servicios”que debe tener la ULE con el objetivo de incrementar nuestra presencia en todas estas instituciones, ofreciendo los servicios universitarios y colaborando con ellas en cuantas acciones parezca conveniente.

m) Coordinar la atención a empresas e instituciones de forma que abarque docencia reglada, investigación, desarrollo e investigación y formación continua.

n) Impulsar el desarrollo del Leonómetro Empresarial, orientado al conocimiento periódico de las demandas y opiniones empresariales en temas relacionados directa o indirectamente con la Universidad. Su diseño y elaboración se encargará a un Departamento universitario especializado.

ñ) Dedicar espacio de página Web de la Universidad para las empresas e instituciones. Establecer Sistemas de información para la promoción de las relaciones Universidad/Empresas e Instituciones.

o) Potenciar las actividades merecedoras de la atención de mecenazgo por parte de empresas o instituciones y, en particular, propiciar la creación de una cátedra que permita desarrollar iniciativas emprendedoras así como fortalecer las cátedras existentes.

p) Organizar jornadas temáticas de puertas abiertas dirigidas específicamente a empresas e instituciones.

q) Ubicar en un lugar, con proyección pública adecuada y facilidad para el acceso de los estudiantes, todos los servicios ofrecidos por la Universidad relativos a orientación para el empleo, inserción laboral y autoempleo.

r) Ofrecer un servicio cada vez más completo sobre asesoramiento en la búsqueda de trabajo y ayudar a los estudiantes egresados a descubrir nuevas formas de empleo.

s) Impulsar la participación de la ULE en las mesas o foros de debate relacionados con el desarrollo de las ciudades y pueblos de nuestra Región, e involucrarse en el Desarrollo Rural.



Mejora de los Servicios Universitarios

Los Estatutos de la Universidad de León (artículo 37) establecen que la ULE creará y mantendrá los Servicios integrados en la misma que resulten necesarios para el apoyo a la docencia y a la investigación, y la asistencia a la comunidad universitaria para el adecuado cumplimiento de sus funciones. Partiendo del mandato estatutario, esta candidatura considera, en primer lugar, que la ULE ha avanzado en materia de servicios. Pero también debemos añadir que aspiramos a mejorarlos, incorporando un distintivo de calidad, que nos identifique como valor e identidad entre las universidades de nuestro entorno. Y esta mejora debe plantearse bajo los principios de la descentralización, coordinación y transparencia, considerando en todo caso las limitaciones presupuestarias antes aludidas.

Además, la ULE debe seguir profundizando en la modernización de su administración, tomando como prioridad la atención a las demandas de la docencia y la investigación y aspirando a distinguirse por la calidad de sus servicios.

Para dar respuesta a los compromisos antes señalados proponemos la definición de una Carta de Servicios de la ULE, donde se reflejen de un modo claro la relación de servicios que la Universidad se compromete a prestar en cada momento, su forma de prestación, la unidad responsable, los procedimientos de reclamación (para los casos en que se precisen) y un compromiso de atención en plazo y respuesta. Esta Carta será un documento vivo que se actualizará con frecuencia y ayudará a la Universidad como organización a promover una mejora interna de sus procesos.

Además, la evaluación de los servicios por los usuarios, es una de las claves para opinar con fundamento sobre los mismos y para detectar en qué aspectos necesitamos mejorar. En este sentido, proponemos la realización de encuestas de satisfacción, de periodicidad anual. El conocimiento de la realidad nos permitirá planificar reajustes en nuestras líneas de actuación en el marco de las responsabilidades de cada uno de los Vicerrectorados, Servicios, Centros y Departamentos implicados.


La Biblioteca universitaria

El actual concepto de Biblioteca Universitaria está cambiando en relación a épocas recientes, pues la generalización de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, el potente desarrollo de los medios audiovisuales y el nuevo paradigma educativo basado en el trabajo del estudiante están motivando una evolución de las formas organizativas y de la dinámica de trabajo de los centros bibliotecarios.

La ULE debe tener presentes estos desarrollos e incorporarse a ellos. La nueva conceptualización de la Biblioteca Universitaria marca los parámetros de lo que debe ser su progresiva transformación en un servicio universitario que responda a los nuevos retos de la digitalización de buena parte de sus recursos y a la integración de las tecnologías de la información para configurar un instrumento útil a la docencia de calidad y la investigación de excelencia, sin que ello represente minimizar su función de conservación y protección del patrimonio bibliográfico acumulado en cinco siglos de existencia.

En todo caso, el cambio en el paradigma educativo, desde un sistema basado en la docencia a otro que pone su énfasis sobre el aprendizaje, nos lleva a que nuestras bibliotecas sean concebidas como una parte activa y participativa, realmente esencial, de un sistema de recursos para el aprendizaje y la investigación, lo que conlleva la necesidad de poner en marcha una serie de acciones, que cambien el papel que desempeñan en la actualidad y les proporcionen los medios, tanto para aumentar su prestigio ante la comunidad universitaria, como para prestar los servicios que hasta el momento venían desempeñando y los nuevos que requiere una Universidad de calidad.

Nuestros bibliotecarios se han vuelto asesores indispensables en el entorno de las tecnologías de la información y documentación en que se desenvuelve la sociedad actual y, particularmente, la Universidad, a la vez que deben ayudar al profesorado a identificar y evaluar las fuentes de información, ser los socios imprescindibles en las tareas de innovación educativa y apoyar el ejercicio del aprendizaje activo que hoy se demanda a nuestros estudiantes.

Por ello, desde esta candidatura proponemos:

a) Dotar a la ULE, definitivamente, de una estructura bibliotecaria acorde con su configuración bi-campus, acomodando su servicio con eficacia y eficiencia a las singularidades temáticas y especializadas de los diferentes colectivos (campos de conocimiento). Y ello, siempre con la pretensión de dar la mayor cobertura y permitir el mejor acceso a los fondos.

b) Impulsar el desarrollo de un nuevo modelo de biblioteca universitaria, concebida como parte activa y esencial de un sistema de recursos para el aprendizaje y la investigación.

c) Apoyar los recursos humanos mediante un plan de formación especializada del personal, que les mantenga actualizados y en óptimas condiciones, para afrontar con garantías las nuevas tareas que requiere la comunidad universitaria.

d) Promover desde las bibliotecas la adquisición de destrezas para la búsqueda y recuperación de la información que hoy día demandan los universitarios en el desarrollo de sus funciones docentes, discentes, investigadoras y de servicios.
e) Identificar los recursos electrónicos de interés prioritario y negociar licencias de uso para los productos considerados de mayor demanda.

f) Establecer un Portal, que suponga una mejora significativa respecto a la oportunidad de contar con mayores contenidos y accesos que al actual Catoute, con todos los recursos electrónicos y servicios que se ofrecen desde el Servicio de Biblioteca, Archivos y Documentación de la ULE, incluyendo un conjunto de información electrónica multidisciplinar.

g) Integrar el Servicio de Biblioteca, Archivos y Documentación de la ULE en consorcios de bibliotecas para mejorar la prestación de sus servicios mediante las compras cooperativas, servicios compartidos, etc.

h) Potenciar la dotación de los recursos materiales necesarios para la prestación de los servicios (instalaciones, equipamientos, fondos, tecnológicos, etc.).

i) Crear redes de cooperación con otras Bibliotecas y entidades (Asociaciones, Escuelas y Facultades, Consorcios, Fundaciones, entidades privadas..) para la expansión y cofinanciación de los programas, actividades de formación, intercambio de ideas y experiencias, etc.

j) Facilitar la incorporación e integración de otros profesionales en tecnologías de la información y comunicación (informáticos, psicopedagogos, técnicos en MAVs, etc.) así como la participación de la Biblioteca en proyectos transversales.


Archivo general de la Universidad y programa “MEDULE”

La Universidad de León carece de un auténtico Archivo. Hasta ahora cada una de las estructuras universitarias (Centros, Departamentos, Servicios y Servicios Centrales) han venido realizando una labor de archivo, que carece de las directrices técnicas básicas e imprescindibles para que la documentación de la Universidad tenga un tratamiento homogéneo en cada caso, además de que no se dispone de una instalación general, estando actualemente segmentada en cada centro y departamento, para guardar adecuadamente aquella documentación que ha de mantenerse a fin preservar la memoria histórica de nuestra Universidad.

Por ello creemos necesaria la creación, en un espacio amplio, de lo que denominaremos el Archivo General de la Universidad, un espacio donde se recogerá toda la documentación con valor administrativo, fiscal, legal o de investigación. Y para su gestión y mantenimiento dispondremos del personal técnico adecuado, que se insertará en el marco del actual Servicio de Biblioteca, Archivos y Documentación de la Universidad de León.

La perspectiva de Universidad abierta, plantea la necesidad de considerar, junto a las anteriores actividades, llevar a cabo una apertura de tal archivo hacia su consideración territorial, para lo cual proponemos la creación de un archivo que contenga la Memoria Digital de León (Proyecto MEDULE)” al objeto de ofrecer a cualquier persona o entidad pública o privada la posibilidad de digitalizar sus fondos documentales de cualquier género (manuscritos, publicaciones, audio o vídeo) de autor o temática leonesa. Se trata de realizar un programa de digitalización que pretende recoger todo tipo de documentación producida en León, sobre León o de autor leonés o residente en nuestra provincia, de cualquier época, inédita o publicada, sin distinción del tipo de soporte en que se encuentre o de la materia de que trate. Para ello, MEDULE realizará una digitalización master de alta calidad normalizada y con rigor científico que preserve los originales y, a partir de la misma, los formatos secundarios (PDF, DjVU, RealMedia) de distribución vía Internet a todo el mundo (véase apartado de Proyección social, cultural e internacional).


Actividades culturales

Junto a la creación de conocimientos científicos y tecnológicos, en la generación y difusión de bienes culturales reside una de las tareas básicas de nuesta Universidad, ya que ejerce una influencia beneficiosa sobre el entorno pues, no en vano, el objetivo prioritario además de la formación de profesionales dotados de una completa y actualizada especialización científica o técnica, consiste también en la preparación integral de ciudadanas y ciudadanos adultos, llenos de curiosidad, imaginativos, provistos de una vasta capacidad para el análisis crítico y dispuestos a actuar en tantas ocasiones como lo exija la mejora del conjunto de la sociedad.

A pesar del trabajo que la ULE ha venido desarrollando para el mantenimiento de Aulas, Talleres e incluso de otras actividades como los Cursos de verano, parece evidente si nos comparamos con las otras universidades de nuestra Comunidad Autónoma que nos queda todavía un largo camino por recorrer, especialmente en lo que se refiere, tanto al necesario aumento de la implicación de las corporaciones públicas o semipúblicas y grupos empresariales o empresas privadas en nuestras actividades culturales, como en el establecimiento de programas comunes con otras instituciones o entidades dedicadas a la programación de actividades relacionadas directamente con la cultura.

Asimismo, también debe ser un objetivo esencial promover una mayor implicación de los profesionales universitarios en el desarrollo de estas tareas, diversificando los temas para cuyo desarrollo se les demanda colaboración y, sobre todo, apoyando con ayuda financiera las iniciativas que puedan llegar desde cualquier departamento, área o Profesor a título individual.

Para ello, tenemos el propósito de llevar a cabo una serie de acciones, a través del Servicio de Actividades Culturales, entre las que pueden destacarse las siguientes:

a) Mantener y potenciar las aulas culturales (fotografía, cine, vídeo, música, danza, teatro...) u otras iniciativas ya existentes (Coro, Teatro universitario...) promoviendo la dirección profesionalizada. A la vez, poner en marcha actividades en aquellos ámbitos de la creación y difusión cultural que se juzguen necesarios (pintura, diseño, marketing, etc.).

b) Realizar una apuesta fuerte por la ampliación del número de cursos de verano a impartir por la Universidad, su promoción dentro y fuera de los Centros universitarios y, sobre todo, una diversificación de los temas objeto de análisis y de los colaboradores, muy superior a la que ha venido ofertándose desde el momento de su creación. A tal fin, esta candidatura tiene el firme propósito de nombrar un Director de los Cursos de Verano que llevará a cabo una programación más amplia y variada de los temas objeto de análisis, dando cabida no sólo a los cursos propuestos con su correspondiente cobertura financiera, sino a todos aquellos que se juzguen de especial interés y requieran una financiación (total o parcial) de la Universidad u otras entidades públicas o privadas.

c) Hacer el esfuerzo necesario para que, en las actividades culturales programadas por la Universidad, se produzca una mayor implicación que la existente por parte, tanto de los organismos públicos, como de las corporaciones de naturaleza semipública y asociaciones o empresas privadas

d) Impulsar el diseño y realización de programas culturales, elaborados de manera conjunta con aquellas instituciones públicas o entidades privadas, que tienen o puedan tener una mayor presencia en la vida cultural de León, mostrando un interés especial hacia aquellas iniciativas que se orienten al conocimiento y promoción de las posibles singularidades existentes en la Cultura Leonesa.

e) Promover, en una estrecha colaboración con otras organizaciones públicas o privadas, el desarrollo y afianzamiento del espacio cultural leonés, con el apoyo del actual “Instituto Leones de Cultura”

f) Impulsar la creación y mantenimiento de un Foro abierto para el debate, bajo el nombre de “La Universidad opina”, que de manera periódica o en momentos puntuales constituya el punto de partida para el análisis, valoración, crítica y sugerencia de propuestas de actuación, referidos a aquellos problemas de actualidad (económicos, sociales, políticos, científicos, técnicos o culturales) que sean objeto de una mayor polémica o puedan tener una especial relevancia en los ámbitos internacional, nacional y, particularmente, leonés.

g) Promover la realización periódica de fórums cientifíco-técnicos o culturales, con participación de universitarios y personalidades relevantes de otros ámbitos ajenos a la Universidad, destinados a favorecer el debate sobre aquellos asuntos de naturaleza económica, social, política, geopolítica, biosanitaria o cualesquiera otras que, siendo de un interés general, puedan tener en uno u otro momento un mayor interés por su actualidad, importancia y posibles efectos sobre el conjunto de la sociedad.

h) Programar, solos o en colaboración con otras instituciones públicas y empresas privadas, ciclos de conferencias sobre cuestiones de una especial actualidad e interés general, que puedan desarrollarse en los Centros universitarios o cualesquiera otros espacios culturales existentes en la provincia de León.

i) Poner en marcha un Plan de actuación que, con el rótulo de “La ULE fuera de los campus”/“ULE en los pueblos”, se encamine a la difusión de conocimientos cientifico-técnicos aplicables o el desarrollo de actividades culturales, al menos en las cabeceras de comarca o núcleos de población importantes de León, situados fuera de los dos Campus en que se articula la Universidad.

j) Promover la realización y difusión de cursos, conferencias, conciertos, exposiciones o cualesquiera otras actividades de índole cultural a través de la Intranet regional, para su posible aprovechamiento por el conjunto de la sociedad leonesa.


Actividad física y deportiva

La práctica de actividades físicas y deportivas es un componente esencial de la vida en la Universidad que se organiza, sobre todo, a través del Servicio de actividades físicas y deportivas. Este Servicio, que atiende ya a un número importante de miembros de la comunidad universitaria, debe enfocar su actividad hacia el logro de una mayor participación, debiendo contar para ello con los recursos materiales y humanos necesarios.

Por este motivo, junto a la propuesta de mejora en las instalaciones, desde esta candidatura se pretenden llevar a cabo las siguientes iniciativas:

a) Mantener y aumentar la oferta de actividades deportivas y formativas, así como la competición en sus dos niveles: nivel interno, esto es, competición entre equipos formados en las diferentes facultades o escuelas, y nivel estatal, con la participación en los campeonatos de España. Además, en las competiciones en que el número de partidos que deban jugarse sea insuficiente o se trate de modalidades deportivas no incluidas en los campeonatos de España se optará por la competición federada, inscribiendo a la ULE en las modalidades deportivas indicadas, a fin de asegurarnos también una inserción social y la aparición de la “Universidad de León” en la prensa deportiva especializada.

b) Iniciar un Programa de ayudas para deportistas de alto nivel a fin de que puedan compaginar la actividad académica y la actividad física. Los deportistas que representen a nuestra Universidad en el nivel estatal y, además, consigan medallas, podrán acogerse a un programa en el que se les facilitarán tutores y la participación en cursos de formación, con posibilidad de matrícula gratuita y una compensación económica que dependerá de la subvención obtenida del Consejo Superior de Deportes u otras Administraciones.

c) Poner en marcha un servicio de medicina deportiva dotado de un médico y un masajista, que presten refuerzo y apoyo a los entrenadores y deportistas que nos representan. Esta actuación se pretende reforzar con la realización de análisis clínicos, pruebas de esfuerzo, gabinete dietético y la implicación de Departamentos de psicología deportiva y de entrenamientos específicos.


Ediciones de la Universidad

Entendemos que la actividad del Servicio de Publicaciones debe estar orientada a lo que sería una verdadera editorial de la ULE. Según esto, enfocaremos sus actuaciones hacia la consecución de los siguientes objetivos: ofrecer a la comunidad universitaria materiales de apoyo a la docencia, libros, material didáctico, etc.; difundir los resultados del trabajo de los investigadores en todos los campos, así como difundir la cultura y el saber desde la Universidad a través de diferentes y numerosas colecciones. Así mismo, incentivaremos las colaboraciones para la coedición con editoriales y universidades de nuestra área cultural.

Además, desde esta candidatura daremos el máximo apoyo al Servicio de Publicaciones proponiendo, en particular, las siguientes líneas de actuación:

a) Impulsar de una manera especial la publicación de manuales y materiales didácticos para que los estudiantes dispongan de un soporte documental, a precios más asequibles que los habituales del mercado, donde se recojan los contenidos de materias impartidas en nuestra Universidad con las orientaciones de su profesorado.

b) Estudiar el inicio de una línea de publicaciones electrónicas y de impresión bajo demanda, posibilitando más aún la publicación con copyright a coste reducido de los materiales didácticos elaborados por nuestros profesores y los propios Departamentos, incluso aquellos dirigidos a estudiantes de asignaturas especializadas con una audiencia potencial muy limitada, respetando siempre unos criterios editoriales y los mínimos de calidad exigibles a una publicación con el sello de la ULE.

c) Mejorar los recursos materiales del Servicio, al objeto de ofrecer al público el conjunto de su producción bibliográfica como una verdadera editorial de la ULE. Impulsar acuerdos de distribución de los fondos editados por el Servicio, a fin de propiciar su mejor conocimiento fuera de la Universidad y obtener así una mayor visibilidad y los mayores recursos posibles.


Salud y evaluación de riesgos

La atención a la salud en el ámbito de estudio o de trabajo es una parte importante de la calidad de vida en la Universidad. La ULE ha de procurar unas condiciones de trabajo seguras y saludables para todo su personal, así como para el alumnado que asiste a sus aulas, por lo que será una prioridad para esta candidatura llevar a cabo las medidas que sean oportunas encaminadas a hacer nuestras instalaciones más saludables y seguras.

Con esta finalidad proponemos el impulso de un Servicio de Prevención, que asuma funciones en materia de Seguridad en el Trabajo e Higiene, Ergonomía y Psicosociología o Vigilancia y Control de la Salud, y del que dependan las unidades básicas de salud en los campus de León y Ponferrada.

Además, dadas las características y la dimensión de la ULE, se precisa una atención constante, una mejor dotación de recursos y una extensión de las actividades de dicho servicio, pues queremos una Universidad en la que todas las personas que desarrollen en ella su actividad, puedan hacerlo en unas condiciones óptimas, para lo cual se deben incrementar las medidas de prevención, extendiéndolas a los nuevos riesgos que comienzan a plantearse. También consideramos importante aumentar la información dirigida a los trabajadores y el alumnado sobre las medidas de seguridad que es necesario respetar en cada ámbito y, a la vez, recibir sus propuestas de mejora y actuación.



Equipo de gobierno

uestra candidatura es abiertamente partidaria de un equipo compacto y corto, consistente, bien integrado y profesionalizar al máximo la gestión de la universidad. Lo tenemos claro. Ha llegado el momento de luchar por la profesionalidad de la Gestión Ordinaria de la Universidad. Ha llegado el momento de la modernidad a la Universidad de León. Ha llegado el momento de extinguir el compadreo y optar por la profesionalización. La Ley, de otro modo, es clara y taxativa, se elige al rector y el rector nombra a su equipo de gobierno

Para conseguir que nuestra universidad pueda ser mejor, proponemos una estructura de gobierno eficaz, transparente y participativa, basada en la planificación y con un claro compromiso con la calidad. Una estructura articulada en torno a cuatro grandes áreas, Docencia, Investigación, Alumnado y Proyección Social, dando cobertura a todos los aspectos estratégicos de su gestión.

A la cabeza de esta estructura de gobierno, un equipo rectoral conformado por personas plenamente capacitadas para desempeñar estos cometidos, con un espíritu joven y emprendedor basado en una amplia experiencia en las aulas y en la gestión universitaria, un historial investigador de reconocido prestigio, un talante abierto y tolerante, una vocación internacional y, sobre todo, con un gran sentido de la responsabilidad con el futuro de nuestra universidad.

La candidatura de Enrique López, ajustándose a su ideario parte con el siguiente organigrama:

Rector.
Vicerr. de Ord. Académica
Vicerr. de Investigación
Vicerr. de Alumnado
Vicerr. de Extensión Universitaria

Secretario
Gerente
Dtor. General Campus León
Dtor. General Campus Bierzo

El rector nombrará su delegado permanente en el Campus del Bierzo



Final para un comienzo

El conjunto de objetivos y de líneas de acción que presentamos obedece a una concepción de la Universidad y responde a un modo de hacer que es el que como candidatura proponemos. Estas propuestas tienen un carácter definido, si bien han de desarrollarse en las instancias correspondientes, con los mecanismos que la propia Universidad se ha dotado, con la participación de la comunidad universitaria y con la responsabilidad del equipo de gobierno y de los órganos correspondientes de decisión. Dicho planteamiento nos ha conducido a un modelo de programa que se presenta a partir de un conjunto articulado de ideas que se han configurado, en efecto, como líneas de acción. Ello desde la convicción de que se trata de hacer. Tal es la cuestión. Hacer de otro modo, de acuerdo con los estilos y procedimientos universitarios, desde una necesidad y voluntad de lograr la mejor docencia e investigación.

La Universidad de León debe redefinir su papel en la sociedad, desde su fortalecimiento institucional, su voluntad de satisfacer las necesidades formativas e investigadoras propias del tiempo presente, el incremento de la oferta de servicios, la potenciación de sus capacidades y su eficiencia, y la voluntad de abrirse a la sociedad desde un nuevo perfil que apueste por una mayor y mejor contribución a las demandas del tejido económico y social.

Comunicar la Universidad con la Sociedad exige pensar y diseñar la política universitaria desde otra perspectiva y ejecutarla a través de otros estilos. Una Universidad socialmente conectada no necesita centralización ni dirigismo, sino autonomía y herramientas que puedan ser utilizadas eficaz y responsablemente para conseguir resultados.

Una gestión de la Universidad que pretende profundizar las conexiones con la sociedad debe fomentar y apoyar las iniciativas de sus miembros, de los Centros, Departamentos e Institutos Universitarios, favoreciendo un clima que los estimule y los apoye. Cuanto más compleja es una institución más ineficaces resultan los sistemas de control y gestión centralizados, y más rentables y eficientes las políticas de descentralización y autonomía a cambio de responsabilidad (empoderamiento).

Una Universidad abierta a la Sociedad necesita superar los obstáculos que, a modo de barreras e impedimentos, condicionan cuando no imposibilitan las iniciativas y los proyectos. Una gestión que fomente las iniciativas debe impulsarlas, favorecerlas y facilitarlas. Canalizar las iniciativas significa otorgar a sus promotores recursos y dotarles de servicios eficaces y próximos que puedan ser utilizados para conseguir resultados.

Esta visión de nuestra misión universitaria ratifica que existen responsabilidades mutuas, que la Universidad debe construir su identidad desde el compromiso con la sociedad, ocupando nuevos escenarios, conectándose al interés público: SOMOS ULE (“ex unge leonis”) es el nuevo lema que proponemos para la Universidad de León. Esta es precisamente la aspiración de nuestro Proyecto de Universidad.

Con lo expuesto se ha pretendido proporcionar una visión global de hacia dónde (objetivos) y cómo (procedimientos y actuaciones) entendemos debe ser el discurrir de la ULE en los próximos y críticos años que se avecinan. Un dónde y un cómo que en una síntesis se podría resumir de la siguiente manera:

Queremos una ULE integrada en el espacio europeo, pero también dentro del entorno geográfico más próximo, que sea sensible y capaz de dar respuesta a las necesidades sociales -porque con orgullo reivindicamos su dimensión pública- contribuyendo decididamente al progreso y al crecimiento económico.

Queremos que nuestra Universidad consiga un equilibrio entre docencia e investigación, alcance el máximo grado de satisfacción de estudiantes y personal de la Universidad y que las pautas de comportamiento sean un referente en la sociedad, tanto por los principios en que se basan sus actuaciones como en las formas con que éstas se llevan a cabo.

Sin embargo, llegados a este punto estamos convencidos de la conveniencia de traer a colación las palabras de Séneca: “No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas”.

Puede que una sensación similar sea la que suscite este programa en parte de la comunidad universitaria, incluso que se compartan muchos de los fines aquí expuestos pero al mismo tiempo consideren que su logro es prácticamente imposible. Si es así, a esos escépticos, nos gustaría aclararles que ello, como cualquier acción transformadora, depende en última instancia de la implicación que se consiga de los actores de la actividad, que en la ULE somos muchos, con intereses diversos y a veces contrapuestos. En otras palabras, lo único necesario para alcanzar los objetivos es una actitud individual comprometida con la Institución de las personas que la integramos, actitud que puede y debe ser motivada desde la dirección y que debe surgir de la combinación entre orgullo y humildad. Orgullo de ser quienes somos y de lo que hacemos, orgullo para no utilizar sistemáticamente la lástima y la compasión como tarjeta de visita, mirando al entorno como la causa de todos nuestros males. Y humildad para reconocer que podemos mejorar, porque no nos van a juzgar por lo que decimos que somos sino por lo que hacemos.

En definitiva, la ULE debe tratar de huir de la mediocridad, superando el miedo al error, de manera que ante cualquier idea, lo primero que nos surja sea un ‘¿y por qué no?’ en lugar de un ‘siempre se ha hecho así’, y acompañar las quejas, cuando existan, con propuestas de mejora. Sólo de esa forma lograremos poner de manifiesto matices diferenciales y nuestras propias señas de identidad; y entonces, aumentará nuestra autoestima, la calidad global de la Institución y en muchos aspectos la ULE ocupará posiciones de privilegio, sencillamente porque disponemos de los requisitos imprescindibles para ello: capacidad y voluntad.

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ENRIQUE LÓPEZ • ELECCIONES RECTOR 2004 · tel 987 29 1742 · fax 987 29 1742
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